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Me contó hace mucho la abuela Carmen la «desventura» (palabra que le gusta usar para referirse al caso) de su primer matrimonio, y las consecuencias que tuvo que enfrentar.
La abuela Carmen nació en los llanos centrales venezolanos a principios del siglo XX, era la sexta o la séptima (no pudo recordar) de una lista de 14 hijos, su madre murió de paludismo cuando ella era muy pequeña, y su padre se caso con otra mujer antes de que se cumpliera el 1er. Aniversario de la muerte de su madre, y es que en esos pueblos los hombres viudos y con hijos eran mal vistos y un buen partido para aquella que quisiera casarse pronto.
Cuando la abuela Carmen se convirtió en una joven «casadera» (quiere decir en edad de casarse) muchos mozo (termino de la epoca para referirse a los jovenes varones) la cortejaron, y es que la abuela Carmen era toda una belleza, con hermosas curvas y una cálida sonrisa. Su belleza era muy cconocida puesto que siempre fue «Maria» en todos los pesebres de la iglesia y hasta llego a ser la reina del carnaval, aun cuando su padre mostro se desaprobación desde un principio.
Pero la abuela Carmen ya había puesto sus ojos en «Carmonita» que era el hijo del Lic. Carmona director de la escuela del pueblo y a quien conocía de toda la vida.
Sin embargo Carmonita no estaba interesado en ningun compromiso serio, lo único que deseaba era convertirse en bachiller y entrar a la universidad en Caracas.
La abuela Carmen y dos amigas fueron a visitar un dia a una curandera que vivía en la parte fea del pueblo (asi lo describía la abuela Carmen) que a parte de ser partera también leía el tabaco, y le dijo a la abuela Carmen que Carmonita no estaba en su destino, que el hombre con quien ella se casaría llegaría de muy lejos, del otro lado del mar.
La abuela Carmen salio muy molesta de casa de la curandera, y les advirtió a sus amigas que ella se casaría con quien ella quisiese, y fue asi como dirigió todas sus energías en la conquista de Carmonita quien inocente de la fuerza y el empuje de la abuela Carmen fue poco a poco cediendo a sus encantos.
Sin embargo cuando llego el momento de que Carmonita se fuera a Caracas, no lo pensó dos veces, se despidió de su amor y se fue a la capital a realizar sus sueños.
La abuela Carmen quedo totalmente desolada y con el corazón roto. La depresión fue tanta que su padre comenzó a preocuparse y decidió que Carmen fuera a visitar a su hermano mayor que se había casado recientemente y vivía en Puerto Cabello, puesto que se dedicaba al negocio de la importación y exportación.
La abuela Carmen fue entonces enviada a «tomar aire de mar» para que se le quitaran los «males de amores», pero uno vez en casa de su hermano y en vista de que no mejoraba su cuñada le comento sobre una mujer en Patanemo que hacia trabajos para que hasta las mas feas consiguieran marido. La abuela Carmen por primera vez en mucho tiempo volvió a tener una esperanza.
Su cuñada preparo una excursión a las playas de Patanemo con un grupo de amigos y en la tarde cuando la mayoría dormía la siesta y otros jugaban domino, la abuela Carmen y su cuñada se escaparon      a la casa de la «casamentera» como la llamaban en aquel lugar.
La mujer escucho con cuidado lo que la abuela Carmen le contó, después saco una bolsita lanzo unos caracoles para luego advertirle: «yo puedo hacer que ese hombre se enamore locamente de ti, pero su destino es otro y contra eso no puedo luchar. Sin embargo si esa es tu decision, ese hombre sera tuyo, pero tendrás que asumir las consecuencias»
Pasaron muchos años para que la abuela Carmen entendiera esas palabras, pero en ese momento la esperanza de poder tenerlo era mas grande que la razón, asi que le pago a la mujer para que le hiciera el trabajo.
Una semana mas tarde llego a casa de su cuñada una carta de Carmonita, en la cual le decía que había sido un error haber ido para Caracas y dejarla a ella, que estaba desesperado y que después de arreglar unos asuntos en la capital iría a buscarla.
La abuela Carmen se puso muy feliz al saber que su gran amor iría por ella, no hacia sino contar los dias para ver a su amor.
Ese fin de semana su cuñada había organizado una fiesta para los clientes mas importantes de la compañía de su esposo y la abuela Carmen que estaba nuevamente feliz colaboro con su cuñada en todo lo que pudo, hasta se compro un vestido nuevo de esos que llegan de Paris en el Puerto, con la ilusión de lucirlo en su encuentro con Carmonita posteriormente.
El dia de la fiesta llego y la abuela Carmen estaba hermosisima. Esa noche llego el invitado mas importante, un comerciante Italiano que tenia negocios con el hermano de Carmen.
Se trataba de un hombre joven que había logrado su fortuna en base al tesón y esfuerzo propio en el negocio naviero. Como era de imaginarse recibió la mejores atenciones por parte de los anfitriones.
La abuela Carmen jamás había conocido a alguien asi, era un hombre elegante, interesante y muy guapo. Hablaba el español con un acento muy marcado que lo hacia mas interesante aun y durante la cena intercambio varias palabras con ella puesto que quedaron sentados uno al lado del otro.
Esa noche la abuela Carmen soñó intensamente con el Comerciante Italiano, y al dia siguiente en el paseo para una finca casi no podía verle a la cara debido a que sus sueños la avergonzaban. Pero el Comerciante Italiano no le quito los ojos de encima durante todo la mañana y en la tarde mientras reposaban el almuerzo y esperaban que pasara el calor compartieron una agradable charla siempre en compañía de su cuñada como lo demandaban las buenas costumbres.
La abuela Carmen había recuperado el color de la mejillas y la cálida sonrisa gracias a los vientos italianos, decía su hermano en son de broma para molestar a su hermana.
Esa misma tarde subieron a la ciudad de Valencia puesto que los caballeros tenían negocios que atender por allá y las mujeres aprovecharían para visitar a algunas familias amigas.
Durante la cena ya era evidente el interés del Comerciante en la abuela Carmen, quien no podía disimular que cada piropo la dejaba sin aire.
Después de la cena las jóvenes parejas decidieron  ir a dar un paseo por la Plaza Bolívar con la excusa de huir del calor. Tanto su hermano como el Comerciante Italiano acapararon la conversación haciendo chistes para hacer reír a las mujeres con muy buenos resultados, la abuela Carmen se sentía embelezada con este caballero, era un divino vacío de estomago y un cosquilleo constante cada vez que ese caballero la veía,  pero cuando estaban por irse a casa a descansar Carmonita apareció.
Despues de la visita formal en presencia del Hermano de la abuela Carmen y su esposa Carmonita se entrego un pequeño papel en el cual le decía que la esperaría en la esquina para poder hablar con ella.
La abuela Carmen espero que todos se durmieran y después de pensarlo mucho se escapo para ver a su amado, pero Carmonita no tenia intenciones de hablar con ella, lo que quería era robarse a Carmen y casarse con ella.
Después de explicarle el plan y sin esperar respuesta tomo a la abuela Carmen de la mano y la condujo al auto de un amigo que los llevaría a Caracas donde se casarían al dia siguiente, dentro de la confusión la abuela Carmen no pensó lo que estaba haciendo y las consecuencias de una accion tan precipitada como esa.
Llegaron a la capital con la salida del sol, y llegaron directo a la iglesia donde el padre los caso a eso de las 8 de la mañana y posteriormente, desayunaron y se fueron a la pension donde vivía Carmonita.
Era un cuarto pequeño y solo tenia una pequeña ventana casi pegada al techo, hacia calor pero Carmonita sudaba exageradamente, ella le pregunto si se sentía bien, y el le explico que se sentía algo cansado y mareado pero que seguro eso se debía al viaje.
Cuando la abuela Carmen le coloco la mano en la frente noto que Carmonita estaba «Prendido en Fiebre», inmediatamente comenzó a atenderlo mientras el joven le decía cuanto la amaba y que una vez que se recuperara la haría muy feliz, pero Carmonita no cumplió su promesa y a los 4 dias murió.
La familia de la abuela Carmen no la quería ver por lo que había hecho y la familia de Carmonita la ignoro y la joven viuda se encontró sola y en la calle en la capital después que la casera le dijo que esa era una residencia de hombres y que no se podía quedar.
La abuela Carmen comenzó a vagar por los alrededores de la Plaza Bolívar y cuando estaba a punto de caer en la desesperación se topo con el Comerciante Italiano que estaba al tanto de todo lo ocurrido.
A diferencia del resto de las personas que la conocían el Comerciante Italiano la considero una mujer valiente y atrevida, le contó que le había parecido una mujer muy hermosa pero algo mojigata, pero después de todo lo que había pasado esta semana estaba totalmente enamorado de ella, el resto de la historia es obvia se casaron y la abuela Carmen vivió en muchos lugares del mundo.
Pero si me dijo que nunca volvió a usar la magia para tratar de cambiar su vida por un antojo, porque eso fue Carmonita un capricho de niña y todos los dias lo incluía en sus oraciones porque aun pensaba que había muerto por su culpa, y es que la abuela Carmen nunca entendió que el destino de Carmonita era morir joven.