Etiquetas

, , , ,

Por @nathywork03

Cada 30 de noviembre se celebra la noche de las encrucijadas, una fiesta para celebrar con la Diosa Hécate.

Se decía que los cruces de camino se comportaban como un portal y por eso Hécate estaba ahí para observar nuestra propia oscuridad y ver los aprendizajes que nos deja la vida al decir el camino.

Hécate nos entrega la llave para que podamos abrir esa puerta que nos lleva hacia el lugar que nos corresponde para evolucionar en la vida.

En la antigüedad se dejaban ofrendas para Hécate en las encrucijadas y estás eran aprovechadas por la gente de menos recursos, desde ahí se dice que ella es la protectora de los pobres o guardiana de los marginados.

Esta fiesta se celebra de forma íntima, no se hacen grandes festejos pero si se hacen ofrendas para agradecerle por todas las veces que ha llamado o ha asistido en tu ayuda.

Las ofrendas pueden ser ajo, huevos, manzanas, llaves, velas negras pero lo más importante es que le agradezcas por cuidarte y que le pidas que te mantenga siempre a salvo.