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Por @virginiaescobar

En la mitología nórdica, los gigantes eran una raza mitológica con fuerza sobrehumana, descritos como la oposición a los dioses, a pesar de que frecuentemente se mezclaban o incluso se casaban con ellos,

Su fortaleza (lugar) es conocida como Utgard y está situada en el Jötunheim, uno de los nueve mundos en la cosmología nórdica, separado de Midgard, el mundo de los hombres, por altas montañas y densos bosques. Cuando viven en otro mundo que no sea el suyo, parecen preferir cuevas y lugares oscuros.

El primer ser viviente formado en el caos primitivo conocido como Ginnungagap fue un gigante de monumental tamaño llamado Ymir. «Cuando él durmió, un hijo gigante y una hija gigante crecieron de su axila, y sus dos pies procrearon y dieron a luz a un monstruo de seis cabezas». Supuestamente, estos tres seres dieron nacimiento a la raza de hrímþursar (gigantes de la escarcha o gigantes de hielo), quienes poblaban Niflheim, el mundo de la niebla, frío
y hielo.

Los gigantes representan las fuerzas del caos primitivo, de la indomable y destructiva naturaleza. Su derrota a manos de los
dioses representa el triunfo de la cultura sobre la naturaleza, aunque por el costo de la eterna vigilancia.

Es asi por la que Heimdall mira perpetuamente el puente Bifröst desde Asgard al Jötunheim, y Thor frecuentemente hace una visita al mundo de los gigantes
para asesinar a cuantos pueda de su clase.

Como una colectividad, los gigantes son atribuidos generalmente con una apareciencia espantosa – garras, colmillos y características deformes, aparte de un tamaño horroroso. Algunos de ellos pueden incluso tener varias cabezas o una forma totalmente no-humanoide.

Hacian ver que con mal aspecto viene poca inteligencia; y las Edda más de una vez asemejan su temperamento al de un niño.
Pero a menudo se les da características opuestas. Increíblemente viejos, llevan la sabiduría de otros tiempos.

Son los gigantes Mimer y Vafþrúðnir que Odín busca para obtener el conocimiento pro-cósmico. Muchas de las esposas de los dioses son gigantes. Njord está casado con Skaði, Gerðr es consorte de Frey, Odín gana el amor de Gunnlod, e incluso Thor, el gran asesino de su raza, ama a Járnsaxa, madre de Magni.

También tenemos a los gigantes de fuego (o muspeli), que residían en Muspelheim, el mundo del calor y el fuego, gobernados por Surt («el negro») y su reina Sinmore. Fornjót, la encarnación del fuego, era otro de su clase.

El rol principal de los gigantes de fuego en la mitología nórdica es causar la destrucción final del mundo incendiando el árbol del mundo Yggdrasil al final del Ragnarök, cuando los gigantes del Jötunheim y las fuerzas del Niflheim lanzarán un ataque a los dioses, y matarán a casi todos exceptuando unos pocos.

En tiempos tardíos, los gigantes era comúnmente conocidos como trolls en Escandinavia. No pueden soportar el sonido de las campanas de las iglesias, y por lo tanto deben vivir alejados de la civilización, en las montañas en los bosques más remotos. Cuando a veces viajan a la civilización, su principal objetivo parece ser acallar este clamor arrojando grandes piedras a las iglesias.

Los gigantes son sin embargo vistos como una raza del pasado, cuyos restos todavía pueden ser vistos en el paisaje.

Saxo Grammaticus atribuyó el eregimiento de dólmenes a los gigantes, y una gran roca que yace al parecer al azar en el campo (de hecho un vestigio de la Glaciación) era llamada un «lanzamiento de los gigantes». Este concepto
sobrevivió en el folclore hasta una fecha tardía, manifestado por una historia del folclore sueco, de acuerdo a la cual un gigante en tiempos de antaño arrancó dos pedazos de tierra, formando los lagos Vänern y Vättern, y los arrojó en el mar Báltico, convirtiéndose en la isla de Gotland y en la de Öland, respectivamente.