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A veces en el trajín del día a día me detengo en forma constante a realizar memoria y cuenta de lo recorrido ,me pregunto de que materia estarán hechos los sueños y aun no pierdo la capacidad de sorprenderme al resonar en mi conciencia las respuestas .

Cuando en tu camino  tienes tanto material, tantas historias de piel, carne y hueso, sueños y esperanzas, magia y realidad que se entretejen para confirmarte de que están hechos esos sueños!

Cuando decidí a mis 6 ser medico se hizo esta tarea material de mis sueños. A los 8 decidí que debía serlo del Alma y Cuerpo y entre el hilar de la rueda del destino sin cesar los minutos que conforman el tiempo de los humanos que para los dioses es solo un suspiro, lanzado al viento.

Descubrí que mi mundo tenía muchos mundos dentro y que de la vida tenía muchos senderos, y mercurio mi regente tanto de alma como de oficio administro bien esos encuentros para que a mis veintitantos años en un pueblito llanero sola la niña se dispuso a seguir creciendo una estrella le coloco a su cielo y empezó mi historia de encuentro entre la vida y la muerte la magia y los sueños.

Es mucho de contar lo que del físico sigo aprendiendo sin el debido respeto nada hace un humano queriendo sanar un cuerpo, pues el alma mis queridos que reside en ese templo amerita de cuidados tanto o más que el recipiente que la contiene muy adentro, dilucidando enfermedades y pesares que acompañan a los humanos(hermanos), comprendí que la salud no dependía solo de medicamentos y que sin restituir el flujo de equilibrio perfecto el espíritu, cuerpo y alma no se alineaba por completo y de esta manera la vida no puede seguir en movimiento, que la fe mueve montañas y cura más que los remedios que una simple palabra un gesto una mano a tiempo podían curar de forma extraordinaria, mejor que cualquier medicamento que una oración dicha a tiempo podía tener igual efecto, que la energía era mejor compañera para curar al momento.

Emprendí mi cruzada de descubrir muy adentro que el material de mis sueños lleva entre los ingredientes perfectos la alquimia que a la ciencia le falta este» gran invento» la sonrisa de un humano que siente, que cree y actúa siguiendo siempre lo que su intuición le dice que es lo correcto con la bendición del padre que permite a cada instante ver los milagros que otros ni si quiera perciben porque duermen profundo creyendo que son los dioses y no el material de los sueños.

NOTA: Este artículo es una colaboración de una de nuestras twiteras: @shivayagonzalez a la cual le agradecemos tan hermoso artículo.