Etiquetas

, , , , , , , ,

La curanderas de todas las etnias en prácticamente todos los confines de la tierra han llevado desde siempre ágatas o trozos de ágata en forma de amuleto, y es que desde antes de María Magdalena se conoce el trabajo con este mineral para realizar frascos de aceite para ungir, colgantes, hebillas, copas, broches, y un sinfín de objetos. Pero no es solamente por su dureza o por su belleza de forma, sino que el Ágata posee una vibración Energética muy elevada.

Para el cuerpo: Sobre la zona del cuerpo donde la situemos, aportará una importante vibración de vitalidad reparadora donde confluyen temperatura, presión y espacio hasta ordenar los átomos y moléculas de sílice.

Estos cristales crecieron en el interior circular de este espacio por miles de años, hasta fundirse unas puntas con otras y dar lugar a los maravillosos círculos concéntricos que suelen mostrar las ágatas de corte.

Se dice que las ágatas de corte ejercen un escudo protector contra las energías de envidia y celos: en estos casos se utiliza sobre el cuerpo a la altura del plexo solar (de colgante cerca del corazón).

Otra de sus cualidades es utilizar la energía de éste cristal en las zonas donde sintamos cansancio tales como: las piernas, pies o donde sintamos acumulación de dolor. Para ello se recomienda cortes de ágata color anaranjado por ser ésta una vibración especialmente reparadora.

Para la Mente: Si el cansancio es a nivel mental (dolor de cabeza, migraña, agotamiento) colocaremos el ágata de corte en la frente y se recomienda una que tenga el centro lo más cristalino posible. Son ideales para meditaciones en las cuales se busca ordenar ideas, o solucionar los problemas de proyectos estancados. Aunque hay que advertir que el proceso de sanación de este cristal es lento, pero seguro, y depende de la habilidad del practicante en llevar a cabo meditaciones profundas.

Para el Alma: Si sientes un vínculo especial con el reino de las Hadas, el ágata de corte te ayudará a sintonizar mucho mejor con éstos elementales, de modo que puedas visualizarlas mejor e incluso observarlas con los ojos abiertos.

Si eres una persona que necesita esta conexión con la inspiración, es decir, con la fuerza creativa de la vida, adquiere dos ágatas de corte de color especialmente anaranjado, y una vez a la semana colócalas en tu vientre a ambos lados del ombligo, o bien sobre las ingles, sobre los ovarios. Su energía te aportará una batería de fuerza sutil que se expresará como una fuerza renovadora y creativa.

En el caso de estar pasando una etapa de cambios en tu vida relacionados con distanciarte de cosas, situaciones o personas, o si te sientes “fuera de foco”, como si tu alma se hubiese quedado retenida, atrapada en una antigua relación, te recomiendo un ágata de tonalidad rosada cerca del corazón.