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Una semana que nos invita a reflexionar que todo lo que ocurre en nosotros y a nuestro derredor es producto de nuestra creación. Nadie es culpable, solo es ensayo y error. El  estado humilde es un favor: caer en él es una agradable sorpresa, y también la es el  remontarlo. Sólo quien está dispuesto a entregar su cuerpo para salvar al mundo merece que se le  confíe el mundo.  Sólo aquel que pueda hacerlo con amor es merecedor de ser administrador del mundo.

La afirmación que corresponde al día que te indico, la repetirás en voz alta o baja o mentalmente 99 veces, viéndote al espejo para tomar conciencia de quien eres, es posible que tengas alguna visión mientras realizas el ejercicio. Lo harás con suavidad, sin imponer. No importa si al principio sientes resistencia y crees que estás perdiendo el tiempo o que estás diciendo algo sin sentido, la repetirás y te obligarás a sentir las palabras que estás pronunciando.

Siente que la afirmación que repites es real, está sucediendo. Luego ya no pensarás más en ello y retomarás tus actividades. Todas las semanas, te estaré dando un juego de 7 afirmaciones. Comprométete a realizar el ejercicio. Es por tu bien. Cuando hagas estas afirmaciones observa tu cara y entra en tu espacio, algo distinto sentirás.

LUNES: “Hoy trabajo la amabilidad, la bondad y la condescendencia.”

MARTES: “Soy el discernimiento y así puedo elegir cuidadosamente lo que valga la pena aprender.”

MIERCOLES: “Me lleno de saber para poder ayudar sabiamente.”

JUEVES: “Consigo que nadie enturbie mi mirada.”

VIERNES: “Comprendo todo aquello que debo saber o comprender.”

SABADO: “Entiendo que el camino que recorro es el camino que yo he elegido.”

DOMINGO: “Me siento dichoso porque conozco el amor y soy amado.”