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Por @hijadelaluna26

La Magia consiste en hacer que ocurra algo que queremos que ocurra. Aleister Crowley la define como » El arte o ciencia de hacer que se produzca un cambio según la voluntad de uno mismo»

«Cualquiera puede hacer magia», pareciera una afirmación extraña en vista de la representación existente en los medios acerca de la magia. Lo que si es cierto es que la magia es muy simple; sólo combinando fuerzas naturales y uno que otro ingrediente mundano y cotidiano. También se puede trabajar sólo con las manos o con algunas herramientas improvisadas. Lo importante es la intención y que el método escogido se ajuste a usted.

La magia puede resultar tan simple o complicada como la hagamos. Podemos comprar los más ostentosos artículos esotéricos, libros, implementos artesanales cargados con la energía de alguna fase lunar, materiales extremadamente complejos o simplemente lo que encontremos, semillas, frutas, hierbas de jardín, entre otras cosas. Lo que no debe faltar es la creatividad, entusiasmo, energía, la confianza y creencia en si mismo, así como un propósito claro, para que, de esta forma, podamos ver resultados exitosos.

La magia es un intercambio energético, por lo tanto, es necesario estar concentrados en el trabajo, generar poder y visualizar tanto el proceso, como el objetivo. La energía que emplee en su hechizo será transformada en el resultado por el cual usted se está esforzando.

En el trabajo mágico la fuerza de la imaginación lo es todo, así que, las palabras y pensamientos usados mientras se realiza el trabajo será primordial en el resultado que queremos obtener. La regla más importante es no perjudicar a otros ni a si mismo para cumplir sus deseos. Es esencial respetar el libre albedrío de las personas; la magia siempre toma el camino de menor resistencia, por eso es tan importante evitar palabras o frases que perjudiquen a otros o a usted mismo.

Si usted va a emplear la magia para poder alcanzar sus objetivos debe tomar en cuenta también que los hechizos y la magia mal realizada tiene repercusiones, muchas veces, desagradables, así que con un poco de atención y de cuidado, un hechizo o trabajo mágico puede ser desarrollado y formulado de manera tal que respete el libre albedrío, la seguridad y el bienestar de todos. Otro ingrediente esencial es la paciencia, hay trabajos mágicos que pueden hacer efecto en 24 horas, pero en general se necesita más tiempo, semanas, meses o incluso más. Haga su magia con toda la fuerza de voluntad y concentración y luego límitese a esperar que haga efecto… y el resultado se producirá.

El último ingrediente es el secreto, si vamos por ahi alardeando de lo que hacemos, lo único que vamos a conseguir es debilitar la fuerza de lo que hemos hecho.

Si ponen en práctica estas sencillas instrucciones no hay razón para que su trabajo mágico no tenga éxito.

Y recuerden, la magia la creas tú!

Fuentes: «A-Z de los hechizos magicos» por Elen Hawke.

«Magia Gitana Amorosa» por Raymond Buckland.

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