Etiquetas

, , , , , ,

Por @virginiaescobar

El Poder de la Bendición.
Cuando comencé a estudiar formalmente la Wicca y la interconexión de la energías, el primer reto o tarea consistía en decir “Yo te Bendigo” a todo lo que hacía, escuchaba, veía, comía, etc.

Reconozco que no fue fácil, no estaba acostumbrada a “Bendecir” , era mucho más fácil despotricar o descargar la rabia con pesimismo y negatividad (aúnque lo hago). Pero como me gustan los retos acepté hacerlo por tres días, en los cuales tenía que bendecir todo en mi entorno, hasta aquello que no me gustaba.

Lo primero que note fue como mis pensamientos fluian hacía la ira o la negatividad de manera natural, recuerdo haber pensado ” Que mal estoy, soy una fuente de negatividad, con razón nada bueno me pasa”. Sin embargo continúe con mi reto.

El primer día no sucedió nada extraordinario, pero esa noche soñé muchas cosas incoherentes, después entendí que tantas bendiciones pronunciadas de forma automática estaban haciendo efecto, como una pastilla contra el dolor de cabeza.

El segundo día me levanté con una bendición, caminé al baño con una bendición, realice mi aseo personal con varias bendiciones, me vestí con muchas bendiciones y cuando salí a la calle sentí como las personas me veían extraño. Cuando llegue a clases una profesora me dijo “Que linda estas hoy!” Y automáticamente lance mi bendición, pero miré mi reflejo en un cristal y me sentía igual que siempre. Pero ese día sólo recibí halagos y las personas que a mi se aceraban traían buenas noticias o simplemente buena compañía.

Esa noche dormí tranquila, de hecho puedo asegurarles que fue un sueño reparador, hasta me levanté con energía, como si estuviese enamorada, con ganas de arreglarme, con ilusión y con muchas ideas creativas.

Las bendiciones comenzaron a salir de mi boca con mayor fluidez y fuerza, ese día fue maravilloso porque al medio día pude sentir como tenía control de mi vida nuevamente, mesentía extrañamente poderosa.

El Universo nos dió el poder de bendecir y de bendecidos, pero culturalmente aprendimos lo contrario. Yo te reto a practicarlo por tres días, simplemente a bendecir todo y controlar tus pensamientos… después sólo disfruta de los resultados, y al final recuerda bendecir.

Anuncios