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Por @virginiaescobar

Desde la más remota antigüedad, la sal ha sido tan valiosa que se utilizaba incluso como pago en el comercio. En pueblos europeos y en el mismísimo Imperio Romano, se pagaba con sal el trabajo diario (salario), ya que la misma se consideraba un elemento difícil de extraer. Los pueblos nacían cerca de donde se extraía. Roma tiene origen en una ruta destinada al transporte de sal.

Desde la Grecia antigua, la sal ha tenido un gran poder simbólico: procede de la Madre Tierra, del mar; las lágrimas y la saliva son saladas, y conserva, condimenta y enriquece los alimentos. La palabra latina «sal» significa también ingenio, “salsus” (salado) irónicamente. Homero llama “divina” a la sal, la cual se utilizaba también en sacrificios expiatorios y misterios para purificación simbólica. Los antiguos romanos ponían sal en los labios de los lactantes para protegerles de peligros.

En el mundo esotérico, la sal goza de gran reputación como ingrediente principal en rituales de protección, exorcismo y anulación de la negatividad; igualmente, es la pieza clave de un conocido rito de magia negra: la salación.

El circulo de sal no solo es una protección efectiva, también se le considera un aliado importante a la hora de anular los embates de la negatividad (en cualquiera de sus formas), y restablecer el nivel energético del usuario.

Asimismo, el círculo de sal es empleado con frecuencia como señalización del perímetro del círculo mágico, preparado por los practicantes de Magia Wicca y Chámanica, en el contexto de diversos rituales. Como el elemento principal para levantar un muro de protección, dado que se sabe que las entidades negativas no pueden atravesar un círculo trazado con sal, y, para ahuyentar a un espíritu, basta arrojarle un puñado de sal para que éste desaparezca.

Tanto para las culturas indígenas como en tradiciones esotéricas, se utiliza la sal como ritual de limpieza y en baños de descarga y relajación. Los magos utilizan sal para proteger sus herramientas, para deshacer maldiciones, para realizar una efectiva limpieza del espacio.

Existen distintos tipos de rituales prácticos que involucran la preparación de un círculo de sal. Algunos de ellos requieren realizar el círculo alrededor de la vivienda, persona, animal o espacio que se desea proteger.

Si quieres anular la envidia y el mal de ojo que es dirigido hacia ti, debes ubicar una bandeja de vidrio o un plato grande (de cerámica color blanco y sin dibujos). También puedes utilizar una mesa pequeña de madera, pero puede resultar difícil de manipular.

Coloca una foto tuya sobre la superficie elegida (plato, bandeja o mesa). Toma un puñado de sal marina gruesa (también llamada sal en grano) y forma un círculo alrededor de la imagen.

Mientras construye el círculo de sal, visualiza la negatividad y la envidia como sombras negras que se estrellan contra la sal y se desvanecen. Puedes acompañar la visualización con una afirmación, para reforzar la intención.

Por ejemplo, “este círculo de sal me protege, libre soy de la influencia de la envidia y la negatividad”.

Finalizada la formación del círculo de sal y la visualización, deja los elementos del ritual en el mismo lugar por 7 siete días (procura elegir un espacio donde no sean perturbados o puedan estorbar el paso de los habitantes de la casa).

En el octavo día, recoge la foto utilizada en el ritual y guárdala envuelta en tela color blanco (tejido natural: algodón). Desecha la sal por el desagüe, lava los utensilios empleados en el ritual y resérvalos para otra ocasión.

Puedes repetir este ritual las veces que consideres necesario. También puedes efectuarlo con fotografías de animales, una propiedad o una tercera persona, pero en este caso debes pedir permiso a los guías y protectores del beneficiario, antes de proceder con el ritual.

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