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Felicidades a Wiccareencardana.net por su aniversario número 6!!!, que El Dios y la Diosa los llene de dichas y bendiciones infinitas. Que el universo y la magia estén presente en cada ser que íntegra este gran grupo de Wiccareencardana.net , que se unan en la felicidad, en la luz y que todo lo bueno destinado les acompañen siempre. Les agradezco infinitamente, y creo que soy una de las tantas personas, que con su guía y luz nos han permitido ver y sentir lo inmenso de la mágica, aún cuando solo he visto un gradito de arena con respecto a la inmensidad de ella, la cual resulta fascinante.

Mi investigación, de hoy, se la dedico a Hécate, teniendo en cuenta que estoy apenas en el inicio de este hermoso camino de la magia, pero tengo una enorme curiosidad por ella, para ti Hécate, mi más sincero respecto.

Att: Carla Beatriz

“…HÉCATE era una diosa lunar, una de las trinidades originales conectada con las tres fases de la luna que gobernaba el cielo, la tierra y el submundo. Es la energía vital, consciente y primigenia de la tierra, se la identifica como la Señora de las Bestias. Era la diosa viajera, la diosa cazadora, la patrona de las tierras salvajes. La diosa Hécate era uno de los nombres principales de la Madre Primigenia, la Anciana, la hechicera, la bruja, la enigmática diosa del paleolítico. La abuela de la triada de la Madre.

El nombre Hécate deriva de la diosa-comadrona egipcia Hequit, Heket o Hekat. Extendía su benevolencia a todos los hombres concediendo los favores que se le piden en todos los ámbitos (prosperidad material, don de la elocuencia, victoria en las batallas y juegos, etc) pues su poder es inmenso.

Era hija de Asteria y Perses; Hesíodo la representa como descendiente directamente de la generación de los Titanes. En la era honrada antigua Grecia, Hécate como “La Oscura”, la misteriosa Diosa de la Luna que traía visiones y sabiduría de ese reino acuoso. Se la representaba con tres caras; la de la derecha, de caballo; la de la izquierda, de perro; y la del centro, de mujer. Era invocada contra los amores deshechos y tenía el don de atraer o matar al amante que se había alejado del ser amado.

Era asociada tanto con los cruces como las entradas, perros, luz, magia, brujería, conocimiento de las hierbas y plantas venenosas, fantasmas, y hechicería. Era una de las principales deidades adoradas en los hogares atenienses como diosa protectora y la que otorgaba prosperidad y bendiciones diarias a la familia.

Aunque no fue una diosa griega de nacimiento, esta cultura la adopto gracias a sus apariciones en diversos mitos de esta civilización, siendo la más famosa aquella donde hace el papel de ayudante de Perséfone y consejera de Hades; de esta historia se desprende la idea de que Hécate es la guardiana de las llaves del inframundo.

No existe registro que asegure de donde vino la Señora de la Medianoche, como también se le conoce, pero su existencia se confirma a través de la historia apareciendo en diversos mitos, poemas y hasta en los Papiros Mágicos Griegos. Su lugar de mayor culto estaba ubicado en Lagina, Turquía aunque también fue muy adorada en la Península de los Balcanes (Turquía, Grecia, Bulgaria) y su día festivo es el 13 de Agosto.

Originalmente habría sido una diosa de los partos adoptada en época temprana en la región de Tracia pero originaria entre los carios de Asia Menor y no fue hasta la época de la Grecia helenística que adquiere su relación con la hechicería y su consideración como “Reina de la Noche”.

Hécate, como diosa de las encrucijadas o cruces de caminos, tiene sus orígenes como diosa de las tierras salvajes e inexploradas. La representación de Hécate como diosa triple estaba relacionada con su papel de diosa protectora de las fronteras, mirando cada uno de sus rostros en diferentes direcciones.

Hécate simboliza la obscuridad dentro de nosotros, la parte de nuestra psique que rechazamos reconocer. Muchos no hacen caso de la sabiduría, de la fuerza y de la verdad de Hécate porque nuestro miedo de la oscuridad es tan fuerte. Hécate se asocia al lado oscuro de la luna, pero ésta es la luna verdadera. La luna no tiene ninguna luz propia, sólo luz reflejada del sol. La obscuridad es el color verdadero de la luna al igual que Hécate. (No puede existir la Luz, sino existe la Oscuridad).

Hécate es una diosa de carácter dual, es decir, si es invocada hacia la luz, luz brindara toda su luz y si es invocada hacia la oscuridad no dudara en mostrar cuan oscura puede ser. Así que ¡Ten cuidado! El trabajo con Hécate lleva una advertencia: es muy poderoso y no debe tomarse a la ligera, porque tu vida podría cambiar de forma muy drástica…”

“Gran Madre Hécate
Guardiana del tiempo Eterno
Rostro secreto de la Diosa
Invoco esta noche tu protección
para que guardes mi espíritu
de la duda y el temor
Crea poder en mí
Crea fuerza en mi
Así sea”

Fuentes de Investigación:

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