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gothic coupleK.Barratt

 

 

Entre monstruito y monstruito y golosina y golosina, Halloween tiene mucho que ofrecer a nivel spiritual. Ya en el pasado hemos hablado de identificar a nuestra sombra, quemar viejos hábitos y demás. El trabajo de hoy va a ser algo diferente y, espero, en un tono más positivo, a lo Gómez y Morticia Adams.

A nivel de materiales vamos a necesitar un caldero, o en su defecto una olla o envase con tapa (aprueba de fuego) que no sea transparente. Papel, lápiz, colores y una cobijita o paño suave, tu aceite esencial favorito, aceite y fósforos. Igualmente vamos a necesitar algo de música, ya sea vals o tango primero y después música más meditativa. Velas para crear ambiente, un lugar cómodo y privado para sentarse o acostarse y, si quieren jugar un poco, ropa dramática, tipo gótico o en su defecto roja, negra o blanca o combinación de estos colores.

Bien, ya con todo listo, dibujen lo que llamaríamos la versión pasada de ustedes. Esto no quiere decir necesariamente más joven, o mala o bueno. Solo esa persona que realmente no somos en estos momentos. Ahora, este es el truco: dibújenlo del género contrario al de ustedes. Traten de mantener ese aire gótico, obscuro, pero no grotesco.

Una vez que tengan una imagen clara (que no tiene que ser realmente artística), tomen unos momentos para encender las velas, poner los valses o tangos y respirar profundamente, concentrándose en la entrada y salida del aire de la nariz. Ahora imaginen un salón de baile, hermoso, pero obscuro, como el que tendría Drácula si quisiera dar una fiesta para la nobleza. Puedes imaginar a otras personas o no. Ahora ve a tu representación, esa persona que ya no necitas ser, caminando hacia ti. Sonríe y tiéndele la mano. Y bailen. Tranquilos, alegres. No hay necesidad de ser enemigos. En alguna parte de ti la persona de tu ayer siempre estará, pero es hora de dejarla ir, con sus lecciones, errores, momentos obscuros y momentos de luz.

Cuando sientas que es el momento adecuado, deja de bailar, y mirándola directamente a los ojos, haz una reverencia. Vea la persona haciendo lo mismo. Si quieres puedes darles las gracias, pero no es necesario: son una sola alma y se entienden bien. Camina hacia la puerta del gran salón e imagina que todo lo que está detrás de ti desaparece, incluyendo ese símbolo de lo que ya no eres o quieres ser.

Respira profundo y cuando estés lista, abre los ojos. Toma agua y lávate las manos con agua fría. Ahora toma tiempo para imaginar a la persona que deseas ser en este momento, tal y como están las cosas y con los recursos y habilidades que tienes a la mano hoy. Dibújala como un bebe o niño. Usa muchos colores y dale mucha luz a la obra.

Pon ahora la música meditativa. Dobla el papel y colócalo dentro del caldero. Arropa el caldero con la manta o el paño. Sostenlo como quien sostiene a un bebe. Ahora toma unos momentos para visualizar como actuarias si fueras ya esa persona futura. ¿Cómo actuarias? ¿Cómo te sentirías? ¿Qué harías de manera diferente? ¿Qué podrías lograr? ¿Cómo superarías los obstáculos? ¿Qué nuevos hábitos cultivarías? ¿De qué manera amarías a ese tu futuro, forjándose dentro de ti, buscando pronto a aflorar? Sostén el caldero por unos minutos más y luego ponlo en un lugar seguro. Repite esta segunda parte del ritual al menos tres veces antes de Halloween. A la media noche de la festividad, agrega unas gotas de aceites esenciales al papel y enciéndalo e imagina en las llamas y el humo a esa nueva parte de ti manifestándose e incorporándose a tu ser. Dale la bienvenida y permítele expresarse a partir de ese momento con un verdadero aspecto de quien en verdad e

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