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Fue fundada por Zsuzsanna Budapest en los Estados Unidos en la década de 1970. Es notable por su adoración de una única Diosa (Diana, protectora de las mujeres y la naturaleza​) y su foco en un feminismo matriarcal. El Dianismo se denomina de acuerdo con la diosa romana Diana, pero los Diánicos adoran a la Diosa bajo una plétora de nombres. El Dianismo combina elementos de la Wicca Tradicional Británica, magia folclórica italiana tal como fue registrada por Charles Leland en Aradia, valores feministas, magia folclórica, y prácticas de curación aprendidas de su madre.

El culto pagano a Diana se inicia en la adoración romana precristiana a dicha diosa, en todas las tradiciones matrilineales religiosas, en las mujeres sabias y las tradiciones mistericas de las mujeres alrededor del mundo, y se basa en el culto neopagano de la Wicca gardneriana. Pero el renacimiento de esta religión puede ser trazado hasta los movimientos feministas de los últimos años de la década de los 60. En 1968 un grupo político radical de mujeres formaron una organización de protesta llamada W.I.T.C.H. (“Women’s International Terrorist Conspiracy From Hell”) y se llamaban a sí mismas un coven o aquelarre. Aunque W.I.T.C.H. fue casi puramente una organización política, ésta inspiró coventículos alrededor de Estados Unidos, algunos de los cuales vinieron a ser espirituales y también de naturaleza política. Poco después, Z. Budapest, una bruja hereditaria de Hungría, formó el coven Susan B. Anthony No. 1 en California y abrió la primera tienda de libros y magia de espiritualidad femenina llamada “Feminist Wicca” (Wicca Feminista). Celebró una ceremonia en el Solsticio de invierno de 1971 en Hollywood, California. Los festivales culturales de mujeres a la Diosa, comenzaron en 1973 y se convirtieron en una organización para mujeres interesadas en la Wicca diánica.

Wicca diánica, Brujería diánica y Brujería feminista diánica son nombres comunes para la tradición Neopagana Diánica Feminista. Mientras algunas diánicas se identifican a si mismas como wiccanas, algunas prefieren el término bruja o sacerdotisa de la Diosa. La Wicca diánica puede ser muy similar a la Wicca tradicional en la práctica (celebran las fiestas wiccanas), pero difieren significativamente en las creencias. La mayoría de los miembros de la Wicca diánica le rinden culto a la Diosa solamente, reconociendo que Ella es la fuente de toda vida y contiene todo dentro de Ella. Existen brujas diánicas quienes practican otras formas de paganismo (posiblemente honrando una deidad masculina o deidades) fuera de su práctica diánica. Algunas diánicas son monoteístas, otras politeístas, y otras no-teístas.

Muchas diánicas rinden culto en círculos y coventículos compuestos solamente por mujeres, pero hay tradiciones diánicas que incluyen miembros de ambos sexos. Eclecticismo, apreciación de la diversidad cultural, interés ecológico, y familiaridad con sofisticados conceptos de psiquis y transformación son característicos. Contrario a algunas caracterizaciones, la mayoría de las diánicas son mujeres heterosexuales o bisexuales. Una minoría son lesbianas, y algunas de estas están asociadas con posiciones de separatismo lésbico.

Muchos seguidores de la Wicca diánica creen que antes de que la historia fuera registrada hubo un matriarcado extendido o universal, o culturas matriarcales las cuales rendían culto a la Diosa, tenían estructuras familiares matrilineales, igualdad social entre los sexos y no practicaban la guerra. Estas culturas fueron lentamente suplantadas por violentos grupos patriarcales; los mitos originales de la Gran Madre y las diosas fueron englobados en la mitología honrando a los conquistadores y dioses guerreros. Las diánicas señalan el trabajo de una influyente y controvertida arqueóloga llamada Marija Gimbutas. Algunas brujas diánicas creen que las culturas matriarcales y adoradoras de la Diosa existieron literalmente, otros ven en ellas improbables pero inspiradoras leyendas.

La acción política es muy importante para muchas diánicas, la capacitación personal es importante para todos. El dicho “lo personal es político” puede querer decir que ellas ven su elección por ser adoradoras de la Diosa como una declaración política así como una opción religiosa. Algunas diánicas sugieren que los cultos monoteístas de un dios masculino (como el Dios dentro del cristianismo, el islam y el judaísmo) es particularmente dañino para niñas y mujeres porque si los modelos para la perfección, la bondad y la autoridad son masculinos, entonces más de la mitad de la población será siempre percibida como inadecuada.

Algunas Wiccanas diánicas como practicantes del “camino positivo” no practican hechizos manipulativos o de atar; otras brujas diánicas, como Zsuzsanna Budapest, no considera mal este tipo de hechizos para los que atacan a las mujeres.

Fuente: Wikipedia

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