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Tomado del Libro de Joseph C. Lisiewski, Ph. D. En su libro, Magia Ceremonial Y El Poder de la Evocación, y dice así en copia textual:

La Magia Hermética abarca un sistema completo de magia teórica, teológica, filosófica y práctica, que abarca aproximadamente desde el 332 AC hasta el 500 DC. Si se pudiera decir verdaderamente que la magia tiene un punto de partida o un origen en el sentido clásico de la palabra, entonces estaría aquí; en la magia original derivada de las fuentes Greco─Egipcias. Como el Dr. Stephen Edred Flowers apunto en su significativa contribución, Magia Hermética─el Papiro Mágico Postmoderno de Abaris, la magia que aparece en el papiro es el primer intento conocido de fusionar las entonces variadas formas de las tradiciones mágicas a partir de los muy diferentes países mediterráneos y Orientales en uno único sistema integrado de magia. Un riguroso análisis del libro del Dr. Flowers revela que el sistema ecléctico Greco─Egipcio resultante todavía retenía significativos trazos de sus partes componentes originales; fue la clave usada para que con el tiempo este sistema se extendiera en otros sistemas mágicos. No sólo las acciones rituales encontradas en el sistema Greco─Egipcio se reflejaron después contundentemente en los seis sistemas mágicos citados antes, sino que también sus patrones de pensamiento y filosofía están más o menos reflejados en las escuelas de magia más recientes.

Muchos de estos pedazos de papiro son páginas o extractos fragmentarios de lo que podemos llamar libros de hechizos, depósitos de conocimiento arcano y secretos místicos. En la medida de lo que podemos reconstruir, estos libros se clasifican en dos grandes categorías: algunos son compilaciones de hechizos y escritura mágicas, recopilados por eruditos coleccionistas, ya sea por interés académico o por alguna clase de estudio sobre magia; los otros pueden haber sido los manuales de trabajo de magos viajantes, conteniendo su repertorio de conjuros, fórmulas para todas las ocasiones. A menudo eran usuarios de magia con una baja formación pudiendo ser considerados mejor como personas dedicadas al entretenimiento y el espectáculo, a diferencia de los magos tradicionales egipcios, que tuvieron una elevada formación y respetaron a la élite sacerdotal. Las páginas contienen hechizos, recetas, fórmulas y oraciones, intercalado con palabras mágicas y a menudo en taquigrafía, con abreviaturas para las fórmulas más comunes. Estos hechizos se extienden desde las convocaciones impresionantes y místicas de dioses oscuros y demonios, a remedios populares e incluso trucos de sala; de portentosas maldiciones mortales, a encantamientos de amor, curas para la impotencia y dolencias médicas menores.

En muchos casos las formulaciones de palabras y frases son sorprendentemente similares a aquellas encontradas en defixiones (tablillas de maldicióno hechizos vinculantes, κατάδεσμοι en griego), como aquellas que encontramos inscritas sobre ostraka, amuletos y pastillas de plomo.

Dado que algunas de estas defixiones datan desde tan temprano como el siglo VI a. C., y han sido encontradas en lugares tan alejados como Atenas, Asia Menor, Roma y Sicilia (así como Egipto), esto proporciona un grado de continuidad y sugiere que algunas observaciones basadas en los PGM no serán del todo inaplicables a la investigación del más amplio mundo greco-romano.

La religión de los Papiros mágicos griegos es un elaborado sincretismo de influencias religiosas griegas, egipcias, judías e incluso babilónicas y cristianas, engendradas por el entorno único del Egipto grecorromano. Vemos este sincretismo en los papiros de muchas maneras. Con frecuencia, los deportistas olímpicos se dan atributos de sus homólogos egipcios; alternativamente podemos ver esto en deidades egipcias siendo referidas por sus nombres griegos. Por ejemplo, a Afrodita (que era asociada con la egipcia Hathor) es dado el nombre apotropaico egipcio Neferieris (del antiguo idioma egipcio Nfr-iry.t, que significa «la de hermosos ojos»).

Dentro de esta cacofonía de influencias culturales todavía podemos ver material de la Grecia clásica, y tal vez incluso identificar aspectos de la más accesible “religión popular” que aquellos conservados en los principales textos literarios. A veces vemos los dioses griegos bajo una nueva luz, aparecen como deidades demoníacas, bestiales, mucho más ctónicas que olímpicas, y parte de una tradición más oscura, disconforme, a la cual no estamos acostumbrados. Sin duda esto es en parte debido a la influencia de la religión egipcia, en la cual el culto de la bestia y el terror de lo divino eran elementos familiares, e igualmente vemos que el contexto de los textos mágicos hace apropiadas a tales siniestras deidades.

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