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@karembarratt

sala de cine

Una de las cosas sobre nuestro cerebrito, es que aparentemente no ve diferencia entre la realidad y la ficción. Para él es tan real tu día super aburrido, en que lo más interesante que viste fue a un perrito bonito, como la película de terror en la que te comiste las uñas por dos horas. Y esto se aplica, por supuesto a lo que se está viviendo en estos momentos en Venezuela, con tantos videos y fotos que sacan lágrimas y arrugan corazones. Para el cerebro es indiferente si estuviste presente o estas en China viéndolo en internet. Esas imágenes están creando pensamientos y esos pensamientos están creando emociones y el cerebro las está guardando, con toda la carga traumática que estas imágenes contienen. Una solución sería salirse de la internet (recomendable algunas veces) pero no siempre es posible. Así que este ejercicio te puede ayudar.

 

Imagina una de esas fotos o videos violentos que has visto últimamente. Siente los sentimientos que dichas imágenes hacen aflorar en ti. Velas en colores, escuchas los sonidos si fue un video, hazlo los más real posible.

 

Respira profundo. Imagina de nuevo la imagen, pero ahora en blanco y negro y sin sonido.

 

Vuelve a respirar profundo y ahora aleja la imagen de ti. Obsérvate en una sala de cine vacía, sentada en la última fila y la imagen (en blanco y negro y muda) ahora en la pantalla.

 

Respira de nuevo y ahora ve a la pantalla de cine reducirse a la mitad. Una nueva respiración y se vuelve a reducir a una cuarta parte y la imagen se ve ahora borrosa y poco distinguible.

 

Sal de esa sala de cine y metete en la de lado. Esta está llena de gente, alegre. En la pantalla se observa una imagen sanadora, la que quieres ver y experimentar, lo contrario a la anterior. Esta es de colores brillantes, la pantalla es gigante, el sonido se escucha por todas partes y el público está lleno de optimismo, alegría y hasta se ríe. Quédate en esta sala hasta que notes que estas sonriendo y te sientes relajada. Respira profundo tres veces. Y abre los ojos. Toma un vaso de agua.

 

Repite el ejercicio varias veces (de 3 a 9 al menos) y luego, cada cierto tiempo, hazlo de nuevo, pero solo visitando la sala de cine positiva, hasta que la sientas más real y posible y hayas convencido a tu cerebro que hay más en esta vida que imágenes y situaciones terribles.

 

 

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