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@KaremBarratt

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Hola a todos! La carta que salió para la reflexión hoy fue el tres de espadas y para mi suerte utilicé el Tarot de los Cuentos de Hadas, así que la imagen no es tan fuerte como en otros Tarot (normalmente es como la photo). En este tarot, el tres de espadas está representado por la historia de Hansel y Gretel, en el momento en que se dan cuenta que las aves se han comido las migajas de pan y están perdidos. Pérdida es una palabra muy relacionada con esta carta: a veces de denota el fin, o el comienzo del fin de una relación, la caída de un proyecto o un momento desesperado en que perdemos la esperanzas. El tres de espada suele traer lágrimas y zozobra; nos puede hacer sentir traicionados o engañados por personas importantes para nosotros o en las cuales confiamos (también se puede referir a una institución o una ideología).

Recordemos, sin embargo, que las espadas tienen que ver mucho con pensamientos y comunicaciones, más que con acciones per se. Aunque es bastante posible que el tres de espada venga con una noticia negativa, por su propia naturaleza nos advierte a no crear catástrofes en nuestra mente: no es el fin del mundo -en serio. El número tres suele hablar de comienzos, cuando ya las ideas han echado raíces en el mundo material y se ha creado una cierta base. Pero no indica el final, la obtención o no de la meta. Más bien es la primera caída, una de muchas en el camino hacia nuestro destino, que puede doler más que otras porque nuestras rodillas no están acostumbradas aun a raspones. En cierta forma la carta marca el final de la inocencia y el comienzo de la madurez. Y, si, duele. Y si, quizás vamos a llorar y a sentirnos mal. Pero eso es parte del crecer y aprender. Lo que sea que perdamos con esta carta, lo recuperamos con creces en experiencia. Como nuestra primera desilusión, puede que nos pegue más a nivel emocional, nos haga cuestionar nuestra valía, valor, lo posible de nuestros sueños. Y es aquí donde debemos atajar a esas espadas mentales.

Las espadas son, en su aspecto positivo, analíticas, científicas incluso. No se dejan llevar por suposiciones, si no por evidencia. Son el Sr. Spock del Tarot. Por tanto, si notamos que después de la pérdida que puede indicar la carta, pasamos de la tristeza y molestia natural del evento, usemos este poder positivo de las espadas, para no dejarnos llevar por emociones o pensamientos negativos. Si, nos caímos. Si, dolió. ¿Quiere decir que no llegaremos a nuestra meta? ¿Que no servimos para nuestro fin? ¿Qué hay algo mal en nosotros? ¿Hay realmente evidencia para esto o son suposiciones nuestras? ¿No hemos tenido caídas antes y no nos hemos levantado después? Caímos de bebe, de chicos, cuando aprendimos un juego y probamos un deporte, cuando subimos a un árbol y nos arriesgamos a hacer algo nuevo. Y, sin embargo, aquí estamos.

El padecimiento del tres de espada es pasajero, si lo dejamos. Es la carta perfecta para ese dicho budista: el dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional. Dicho lo anterior, no olvidemos la parte comunicativa de las espadas. Por ello, antes de juzgar un comentario de manera negativa y personal, usa de nuevo tu poder de análisis, investigación y empatía, para ver si tu percepción se acerca a la realidad. Quizás lo que escuchaste no era dirigido a tu persona, si no a algo en relación a tu ejecución. A lo mejor el que te hablo estaba pasando por un mal momento, o no se sabe comunicar. Tal vez el comentario no era sobre ti (esto es particularmente importante si escuchaste de paso o alguien te vino con el cuento). Es hasta posible que sí, sea una persona antipática, a la que le caes mal o te ve como un adversario. Eso nunca cae bien, pero está más allá de ti. En cualquier caso, busca la lección, de la pérdida o la mala comunicación, con la seguridad de que, para el Tarot, esto no es más que una piedra en tu camino, que, aunque deja un chichón, te va a ayudar a ser más fuerte, compasiva, creativa y humana. Y recuerda que al final, Hansel y Gretel superaron las pruebas y tuvieron un final feliz.