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por @virginiaescobar

Uno de los trabajos que más me gustan en la Magia es todo lo referente a la Magia de Amor, sobre todo cuando se trata de gente que está consciente de lo que realmente quiere, y que por sobre todas las cosas respeta a su pareja.

Las velas que hoy les coloco corresponde a una pareja que tuvo muchos problemas para llegar al matrimonio, no solo desde el punto de vista material, sino que cada vez que se pautaba una fecha un infortunio parecía sorprenderlos, hasta el punto en que llegaron a pensar que algo malo había en su unión, y que por lo tanto debían separarse.

Fue ella quien llegó a mi y me explicó que algo malo debía tener porque cada vez que se planeaba la boda alguien moría, había una desgracia o alguien sufría un accidente, y vamos a estar claros, eso puede pasar una vez, hasta dos veces, pero en el caso de ella ya iban cinco veces que “algo” impedía la unión de esta pareja.

Si se trataba de una prueba del destino, creo que el Universo se había sobrepasado con esta pareja, que de paso todo lo que habían logrado era producto de su trabajo y esfuerzo de tener algo mejor y cumplir sus sueños.

La vela de limpieza y purificación no mostró trabajos oscuros o mal intencionados, como tampoco mostró impedimentos del destinos, así que le pedí que lo trajera a él, en realidad lo llamó y le dijo que se viniera que estaba en casa de la bruja y el hombre llegó como 10 minutos más tarde.

Le abrí las cartas y solo necesité 3 cartas para darme cuenta que ese joven manejaba muy bien las energías pero enfocadas al fatalismo, era negativo por naturaleza y estaba convencido que todo le saldría mal siempre, y cómo era su creencia así sucedía, de hecho había convencido a su novia que el mal, la mala suerte y la oscuridad los perseguía. No era un mal chico, solo era muy pesimista.

Como pareja eran hermosos, de hecho la foto superior es la ellos, su amor era puro y verdadero, de esos que pocos alcanzan o experimentan en esta vida. Las brujas no tenemos la solución a todos los problemas y mi recomendación fue enviarlo a un psicólogo para que se convenciera de que si había oportunidades buenas para él, y a que no adivinan???… Un buen tiempo después me llego la tarjeta de invitación a la boda y comí tequeños.

Recuerden siempre que nuestro peor enemigo a veces somos nosotros mismos, una mente positiva atrae cosas muy positivas y caminos abiertos, mientras que una mente negativa atrae desgracias. Si queremos un cambio debemos comenzar por nosotros mismos.

Hasta la próxima vela!