Etiquetas

, ,

Cuando oigo a un venezolano denigrar a otro, óigase bien un venezolano de nacimiento denigrar, atacar, ofender a otro venezolano de nacimiento, me pregunto que entenderá por ciudadanía. Cuando oigo a un venezolano de nacimiento negar los derechos al trabajo, a la educación, al alimento, a la vida, a otro venezolano de nacimiento, por pensar diferente y no adoptar sus ideales políticos, siento una profunda pena por ese ser. Pero más, allá siento pena por la aceptación sin ningún tipo de contemplación, sin aceptación de la parte afectada ninguna mala acción prospera. En una época donde se lucha en contra de la discriminación racial, étnica, el bullying y toda una cantidad de términos separatistas, encontrar personas de la misma nacionalidad, credo, facciones, etc, discriminándose unas a otras,  se hace algo increíble y sin embargo coexiste con total normalidad. Esto nos lleva a reflexionar que la corrupción ha ocurrido a niveles más elevados, que es la corrupción del Ser. Y así en esta corrupción aparecieron personas que les conviene la situación tal como esta, personas que el ganar-perder es su bandera. Ahora la pregunta es, cuando identificas a estas personas, que harás? Te unes o las dejas a un lado.  El gran problema se suscita a que en nombre de la carencia impuesta se acepta que otra persona, de iguales condiciones, viva sus 5 minutos de fama y poder, atropellando ciudadanos de buenas costumbres. Más aun pagando por un servicio que no es tal, sino todo lo contrario.

Cuando le compramos a otra persona de igual nacionalidad, productos o servicios con sobre precio, le pagamos a alguien por un cupo en una cola, firmamos un documento a cambio de un insumo, una bolsa y cambiamos nuestros principios por conseguir dinero y productos a como dé lugar, nos volvemos corruptos y la palabra ciudadano venezolano, se destroza en mil pedazos. Ese es el verdadero problema, que se suma a toda la macro problemática gubernamental, unirse a una causa ilógica es lo peor que ha ocurrido y por tanto, mientras eso exista, cualquier paso por una nueva Venezuela se disuelve en el aire.

Todo venezolano que se presta al juego del consumo corrupto, pierde un pedazo del país, sin importar si es civil, policía o militar. Si de verdad, estamos decididos a revocar todo lo que nos ha destrozado como país, las actitudes  también tienen que ser revocadas y esto incluye prescindir de muchas cosas. Incluye tomar una actitud guerrera sin guerra, donde un trozo de pan no te compre aun con el hambre más acérrima, incluye dejar atrás muchas posturas que hoy adoptamos en nombre de la familia y de cualquier otra cosa. La pregunta ahora es: Estas dispuesto a esto?, porque no se trata de un solo día, se trata de muchos días, saliendo de la zona de conformidad, dejando de entrar en el juego de conseguir algo, días de cambios en todas las instancias y esto tiene su precio y su cuota de responsabilidad. Mucha gente, también venezolana de nacimiento, necesita que tú te encuentres muy mal para ellos estar “muy bien”. Estas dispuesto a seguir formando parte de la nueva discriminación reinante?. Momento de reflexión, momento de revisar el concepto de ciudadano venezolano. Es duro, pero es la realidad. @addais

Anuncios