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La afirmación de hoy dice: “Siempre estoy dispuesto a recibir.” Y el ejercicio nos habla de recibir qué?

Piensa en aquello que deseas recibir. Sé lo más especifico posible acerca de los detalles de tu elección  y todas sus características y funciones que deseas.

Visualiza o siente lo que deseas, haciendo la imagen real en la medida de lo posible. Crea una escena en la que te imaginas recibiéndolo y viviendo los sentimientos positivos que experimentará s cuando lo tengas. Potencia tu imaginación. Si no puedes visualizar lo que deseas, imagínate vivamente las sensaciones que su consecución te aportará. O elige un símbolo que represente esta cosa u objeto y trabaja con el símbolo.

Imagínate que tienes dentro de ti una fuente que genera energía. Visualiza un espiral que gira y gira. Este espiral parte del área de tu plexo solar, en el interior de tu cuerpo, y se extiende hacia fuera y hacia arriba. Pon en circulación la energía a lo largo de este espiral, alimentándola de tu fuente energética. Puedes imaginarte que tu espiral magnética se proyecta hacia la dirección que más cómodo te hace sentir.

Pensando en aquello que deseas recibir, haz que tu espiral tenga la longitud que te parezca necesaria para atraerlo hacia ti. ¿Debe tener el tamaño de tu cuerpo, ser más pequeña o más grande? ¿Cuánta energía has de emitir a lo largo de la espiral para atraer el objeto deseado hacia ti? Usa tu imaginación y juega con el tamaño, forma e intensidad de la espiral, hasta que sientas que es correcta. Haciéndolo, empiezas a generar un campo magnético en torno a tu cuerpo, que magnetiza lo que deseas como un imán atrae al hierro.

Mientras tu espiral se va expandiendo, imagínate los acontecimientos que han de suceder antes de poder tener la cosa deseada. Para conseguir lo que quieres, hay determinados pasos que has de dar y acontecimientos que deben ocurrir.

Observa la posición de tu cuerpo y tu respiración; notarás que la sensación de magnetismo se puede potenciar introduciendo ligeros cambios en ellas.

Continúa generando tu espiral magnética hasta alcanzar un punto donde sientas la culminación de tu energía. La percibirías como un “clic” o una parada, o como un gradual descenso energético.

Ahora, adéntrate en ti mismo y pregunta a tu yo superior con qué frecuencia debes magnetizar lo que deseas.

Sal lentamente de este estado y estira el cuerpo. Durante los próximos días, observa si tienes alguna intuición referente al objeto deseado y el cómo conseguirlo.

@addais

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