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La “Cristalomancia” es el arte de la adivinación por los reflejos de los cristales y la “Bola de Cristal”, la cual está considerada por adivinos e intérpretes como uno de los principales útiles para desvelar el porvenir, traer a la memoria el pasado y comprender cada momento presente.

El origen de la utilización de la bola de cristal data desde las tribus célticas que habitaban en la isla de Gran Bretaña desde el año 2.000 a.C. y fueron unificadas por parte de los druidas, quienes fueron uno de los primeros grupos en utilizar la bola de cristal como método de clarividencia. De hecho, si se analiza profundamente podremos darnos cuenta que la religión druídica tenia muchas semejanzas con la religión megalítica de la antigua Gran Bretaña, por esta razón es posible que gracias a ellos la bola de cristal tomo tanta relevancia en el mundo de la adivinación y la clarividencia.

Durante la edad media en Europa Central muchos hechiceros, videntes, magos, gitanos y médium comenzaron a utilizar como instrumento infaltable, a la bola de cristal, tanto para ver el pasado como el presente y el futuro de los clientes y los consultantes. Debido a su naturaleza transparente, el berilio era uno de lo materiales mas utilizados para fabricar las bolas de cristal, y muchos montañeses de escocia comenzaron a denominarlo como la “piedra de energía”. bola-cristal-bolasDe todas formas aunque las primeras bolas de cristal fueron fabricadas con este elemento, en la actualidad se utiliza el cristal de roca ya que resulta ser mucho más hialina. Ahora bien, se dice que la bola de cristal se “invento” mucho tiempo antes de las tribus celtas, y fue en el antiguo Egipto, varios milenios anteriores a la era cristiana, aunque también hay afirmaciones que nos indican que la bola de cristal tiene sus orígenes en la civilización maya.

La técnica para leer la “Bola de Cristal” es muy compleja. Sin embargo, también la lectura, e interpretación, del reflejo de los espejos, cristales y cuencos con agua resulta dificultosa en extremo, puesto que sólo después de haber practicado durante mucho tiempo el arte adivinatorio de la “Cristalomancia” se consiguen algunos logros mínimos.

No obstante, tanto en la “Bola de Cristal”, como en los espejos, cristales y cuencos con agua se requiere una preparación interna, y llevar a cabo rituales de metodología diversa, con el fin de lograr una concentración total, para, de este modo, poder captar las figuras que irán apareciendo durante la sesión cristalomántica. Desvelar el sentido último de las imágenes latentes en los espejos, cristales y cuencos, e interpretar toda la riqueza adivinatoria que aquellos encierran, es una tarea que exige persistencia y disciplina.

En ocasiones, y acaso después de practicar durante mucho tiempo, no hay duda de que será posible llegar a captar alguna imagen reflejada en los espejos, cristales y cuencos con agua para, a continuación, poder interpretarla conforme a los cánones tradicionales de la “Cristalomancia”. Lo cierto es que la lectura e interpretación de los espejos, cristales y cuencos con agua conlleva un ritual que impele al recogimiento y a la meditación.