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Los eventos que se presentan a diario parecen no tener fin y es cierto. Nada queda estancado, sea que toman un rumbo que daña o un rumbo que beneficia, la conciencia colectiva es la que dicta que sucederá. Venezuela esta imbuida en situaciones extremas y aun así, cada día da una nueva lección. Los ojos de todo el planeta se voltean a verla, porque es un paradigma sin respuesta y a la vez con una gran verdad. Los #MensajesaVenezuela siguen sin parar y los que están en la rueda del protagonismo, hoy están arriba y mañana cambiara es una condición sine qua non.

Un suceso fuera de la geografía, tiene la mano de gente que no quiere bien a territorio.  El nombre de Venezuela saldrá  en algo turbio.

La traición se vistió de múltiples colores y caras conocidas cambiaron su ideal, el escándalo se oye en grandes casas e instituciones.

Bajas diversas entre gente luchadora y no luchadora, cada una creyendo en su ideal. La autodestrucción no es el camino. Cuando el líder comience a quererse, todos harán lo mismo y se extenderá al país.

Quienes se visten con grandes galas para tapar su vacio, son lo que menos se estiman y de allí su actuación.

Corren la arruga en un asunto de envergadura, mientras la población va de un lado a otro sin parar y alguien que lleva las cuentas huye presuroso.

Noticia de zonas lejanas levantan una gran polvareda y quienes se creen poderosos volverán a correr. Alerta en zona roja y con franjas.

Los extremos de una cuerda se separan y quienes estaban en cada punta se da la mano, la población se sorprende y se decae.

Un personaje que con su rebeldía ha dañado a otros se vera enfermo de cáncer, victima de si mismo. Y otro, cree que su corazón y su cerebro aguanta tanto desbarajuste. Era de esperarse. Caída en pleno evento.

Colectivo sentirá cansancio, esto repercute en la geografía deseosa de salir de este estado se sacude con mucha fuerza.

Un renegado traerá importante información que puede servir a futuro para levantar al Ave Fénix. Cajas tiradas al abandono  hablan por si solas.

El momento pide estar alerta y una cuidadosa atención frente a lo nuevo que se avecina. Zozobra por movilización.

Suspenden actividades que eran de rutina pues ahora las cosas cambian de manera muy impetuosa. Alerta con espacios.

Un miedo se apodero de gentes con manos llenas y corazón vacio y ya no pudo detener la oleada de ira y susto.

Alguien que lucha por Venezuela  se siente desfallecer. Aunque sabe que muchos lo apoyan, siente que es al país a quien abandonan.

Gente de uniforme comprometida harán escándalos y cortinas de humo. Sus estrellas correrán por el piso y las espadas.

Seguimos en cadena de oración, pues su efecto se siente. Recuerden para poner el orden hay que desordenar, mover y botar lo que no sirve. El orden siempre hace un gran bullicio y una autentica movilización, luego llega la calma, queda todo limpio y es allí, cuando se vuelve a construir.

Hablando de siembras, para sembrar un país, primero se desmaleza, se saca la mala hierba de raíz, se abona el terreno limpio, se planta la semilla y luego da el fruto.

No podremos obtener frutos de nuestra Venezuela, sino se ha sacado la mala hierba que esta regada en todos sus espacios. No podremos obtener frutos, si el terreno no se ha limpiado y si no se ha sembrado las semillas de valor, honestidad, buenas costumbres, principios.

Suena muy trillado pero también esta muy olvidado. Reflexionemos y después actuemos sin parar.

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