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@karembarratt

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La Morrigan es una de las diosas más complejas e interesantes del panteón céltico. Algunos la ven como parte de una triada de hermanas; otros como la conjunción de dichas diosas (doncella, madre y anciana). Muchos la asocian, en principio con una diosa guerrera, pero la Morrigan también tiene cualidades que la unes a conceptos de justicia, fertilidad, muerte, sexualidad, profecía, renacimiento y sabiduría. En algunas leyendas la pintan casi como un titán, una criatura de gran tamaño y poder. Este es el caso de su encuentro con el dios bueno Dagda. La Morrigan está parada sobre un rio, con un pie en cada orilla y es ahí que tiene su romance tropical y súper sexual con Dagda, una noche loca, donde después cada quien sigue por su lado, sin problemas y en buenas relaciones. En otras es más cercana a una bruja o hada, cantando potentes hechizos. En el ciclo de leyendas Ulster, la Morrigan lleva una ambigua relación con el héroe Cú Chulainn, ayudándolo y enfrentándose a él en diferentes ocasiones, a veces su amante, a veces su adversario. Visto con distancia, la relación parece ser una de aprendizaje, curiosa y violenta a veces, pero que ayuda al crecimiento del héroe.

Una de las cualidades que me llama mucho la atención de la Morrigan, es lo que llamo el “cuadrilátero.” Parte de las funciones/poderes de la Morrigan, como diosa de la guerra, es inculcar valor/ira a los guerreros en medio de la batalla. Pero en ocasiones, la Morrigan mágicamente encierra a ambos lados (incluyendo al que ella apoya) en un espacio del cual no pueden escapar, por lo que no les queda más remedio que luchar hasta las últimas consecuencias. La primera vez que leí esto me pareció cruel por parte de la diosa, aunque ya sabemos que la mayoría de las diosas celticas no se caracterizan precisamente por ser dulces. Pero luego comprendí lo que buscaba la diosa al actuar de esta manera: la acción firme, incluso severa, que desenlace en una conclusión o fin.

Cuando la Morrigan nos encierra en su cuadrilátero, nos está diciendo que ya basta de indecisiones, de miedos, de inseguridad. Es hora de luchar hasta con los dientes por lo que queremos, por lo que hemos sido puestos en esta tierra para lograr y ella no nos va a dejar escapar de nuestras responsabilidades. La lucha puede ser cruenta; probablemente seremos lastimados y lastimáremos a nuestros adversarios; ganaremos o perderemos, pero dejaremos de estar en el limbo de la inacción. Como diosa de la guerra, por lo general justa, la Morrigan nos coronará con los laureles del triunfo en nuestra victoria. Como diosa de la muerte, la Morrigan nos tomará en sus brazos. Como diosa del renacer, la Morrigan nos guiará en el proceso de restauración, de nuevas oportunidades y vida.

Entre los varios significado de su nombre está el de Gran Reina, Reina Fantasmal o Reina de la Neblina Marina. Para mi este aspecto de la Morrigan es un llamado a ser soberanos de nuestras vidas. Cuando la influencia de la Morrigan aparece, esa incomodidad ante el status quo, ese deseo a ser y hacer más, esa hambre de justicia, propia y ajena, esa sed de libertad, es ahora de hacerse responsable por nuestras acciones, por nuestro futuro. La Morrigan no engaña: no nos promete una salida fácil ni necesariamente rápida. Lo que la Morrigan ofrece es valor para levantarnos de las caídas; la sabiduría de encontrar las lecciones en todo lo negativo que nos está pasando; incluso la difícil situación, llámese guerra, lucha, desafíos que nos obligará a hacer lo necesario para logar nuestra libertad, nuestra justicia, nuestra auto determinación y valía.

Nótese que a la Morrigan se le considera diosa de fertilidad y abundancia. En su identificación con Anu se le considera una diosa que brinda apoyo, que alimenta y nutre a los dioses. Si lo combinamos con lo anterior podemos ver la Morrigan a una maestra, una madre guerrera, que nos apoya durante nuestra lucha para obtener o recuperar todo lo que asociamos con fertilidad y abundancia, incluyendo salud, prosperidad, hijos, carrera, trabajo, inspiración, paz y felicidad.

Los animales tótem de la Morrigan son el cuervo, la vaca, la loba y la anguila abarcando los tres espacios de aire, tierra y agua. Como “cambia-piel” es decir, que toma la forma de estos animales, la Morrigan nos ensena a adaptarnos al ambiente y a sacar las cualidades que sean más útiles para la situación en la que estamos. Aunque muchos la asocian principalmente como diosa dela guerra, la Morrigan es en principio una diosa de soberanía. Esto nos recuerda que hay cosas por las que vale luchar y solo la lucha que tiene como fin la libertad/soberanía, ya sea personal o comunitaria, puede considerarse justa. Como diosa de la soberanía, la Morrigan nos dice que nuestra principal tarea es la de crear la independencia, bienestar y paz, para nosotros, los nuestros y nuestro espacio/territorio.

Así que si parece que estas acorralado, que las cosas no tienen salida, lo más probable es que estés en el cuadrilátero de la Morrigan. Conéctate a ella para encontrar el valor, la fortaleza y la sabiduría para enfrentarte a las circunstancias que te están atosigando y salir victorioso. Y si no es tu destino ganar esta batalla, pide a la Morrigan que con su poder de restauración te abra nuevas oportunidades y visión para crearte una nueva vida.

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