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La afirmación de este ángel es: “Confío en el Poder Divino de la Bondad y el Amor para que me protejan y guíen».

El ángel de la Confianza se representa sosteniendo una estola, que utiliza como venda. Cuando  tenemos los ojos vendados hemos de confiar en nosotros mismos y en Dios, sabiendo que estamos  protegidos por este ángel guardián, cuyas manos llegan hasta nosotros a través del abismo del  tiempo y los asuntos mundanos para ofrecer libremente el bien.

EL Ángel de la Confianza trabaja con nuestro Yo Superior para ayudarnos a expresar y desarrollar una actitud confiada hacia la vida. Esta confianza puede manifestarse cuando nos sentimos  atrapados en el umbral de dos mundos, atormentados por ser negativos, cínicos o destructivos,  cuando deseamos ser positivos y creer que nuestro bien más elevado y nuestro gozo más grande  están siendo cumplidos.

Este ángel nos ofrece el amor esencial de espíritu que necesitamos a fin de confiar y ser verdaderamente afirmadores de la vida. La confianza puede marcar toda la diferencia en las experiencias cualitativas de nuestra vida. Ser capaz de confiar es un ingrediente esencial de la  felicidad y la tranquilidad, o de otro modo nuestra energía estará maniatada por la sospecha,  la duda y el temor.  La confianza nos da el valor de avanzar o asumir riesgos que no seríamos capaces de aceptar si  careciéramos de este componente, vital para el crecimiento y la espiritualidad.

El Ángel de la Confianza nos ayuda a valorar nuestras experiencias y confiar en nuestras percepciones. Sólo escuchando nuestra sabiduría interna podemos desarrollar la cualidad de la confianza que tan vitalmente necesitamos a fin de progresar a través de la vida. Cuando aprendemos  a confiar en la bondad de la vida pasamos un tiempo más gozoso y tenemos contactos más valiosos  con los demás.

Por extraño que parezca, la confianza se refleja en todas nuestras elecciones, desde las relaciones que formamos, a los trabajos y profesiones que seguimos, pasando por el tipo de ropa que  vestimos. Cuando carecemos de confianza estamos llevando siempre un paraguas y escogiendo el  modo más seguro y menos complicado de hacer algo, temerosos de vernos dañados o de hacerlo mal.  Es sólo cuando nos atrevemos a correr riesgos, a defender lo que sentimos y a confiar en nuestro sentido interno de lo que es correcto y lo que no lo es, cuando finalmente desarrollamos un  sentido de maestría sobre la vida.

Podemos ofrecer plegarias a este ángel para que nos ayude a confiar en nuestro sentido interno  de conocimiento. Podemos pedir la confianza en otro de manera que podamos sentirnos a salvo expresando nuestro amor y cuidado de otro. Este ángel desea que nuestras experiencias de la vida  sean saludables y enriquecedoras. Nada más demoledor para nuestros espíritus que el ser traicionado.

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