Etiquetas

, , , , , ,

IMG_0373

La Magia de las Flores y su Lenguaje (primera Parte)

Todas las flores cuentan con un lenguaje propio, y con cada una de ellas podemos transmitir un mensaje diferente.

Desde la antigüedad, las flores han sido una noble vía para dar a conocer y transmitir sentimientos.

El lenguaje de las flores tiene sus orígenes en Oriente y se ha transmitido de generación en generación y de cultura en cultura, pasando por el Antiguo Egipto, la Edad Media, el Renacimiento, hasta llegar al Romanticismo, época ésta en que tuvo su máximo apogeo.

Teniendo en consideración estas raíces históricas, existe un lenguaje popular asociado a las flores y una alternativa para cada ocasión. La Rosa roja es sinónimo de amor, la Rosa amarilla de amistad, La Rosa la blanca de miedo, la rosada de indecisión; la camelia blanca de amistad incambiable. Otros ejemplos: la margarita blanca simboliza inocencia y pureza, por lo que está relacionada con la niñez; la gardenia significa alegría; la flor de azahar, castidad; el tulipán, amor desesperado si es de color amarillo y una sutil declaración de amor si es rojo; el clavel significa distinción y nobleza, y el lirio, inocencia, pureza y alegría.

Además, el mensaje cambia en función de si la flor está abierta o en botón y la posición en que se ofrece. De esta manera, una flor, que por regla general, expresa todo el amor de una persona hacia otra, si se entrega con el tallo hacia arriba significa puñalada. Por todo ello, las flores no se pueden regalar a la ligera, ya que hay que considerar tres aspectos: El Primero: lo que representa cada una, El Segundo: qué es lo que queremos comunicar y El Tercero: ¿Cuál es la flor preferida de la persona a la que se la vamos a regalar? Asimismo, a la hora de comprar flores, debemos tener muy en cuenta el color de las mismas, ya que los colores provocan ciertas actitudes y emociones que afectan a lo más profundo de la psique humana.

Asimismo, regalar flores es una excelente manera de expresar lo que hay en nuestro interior, sin perder los detalles y en lo cual no se tiene que gastar mucho dinero, y aunque su duración no es permanente, la intención, la dedicación y el cuidado al seleccionarlas se quedan para siempre.

El púrpura es dramático, ostentoso e inusual. Es el color más usado entre los abogados, los clérigos y los psiquiatras; con lo que, no sería mal regalo para éstos, la liantris, orquídeas del Phalaenopsis o la violeta africana. El blanco, símbolo de la pureza. Este color se asocia con la limpieza y también con tiempos futuros. Para simbolizar estos valores, nada mejor que  El Lirio o la gardenia.

El Rojo pasión y también es muy utilizado en Navidad.

En el Romanticismo, este recurso de “hacer hablar a las flores” era un secreto que las madres legaban a sus hijas, para, a través de él, comunicar numerosos sentimientos: vida, belleza, desánimo, muerte, soledad… pero sobre todo Amor.

Pero no sólo es importante la flor en sí, sino que, también debemos tener en cuenta el cómo se presenta ese obsequio.

El amarillo, por su parte, es un color brillante, alegre y que estimula la memoria. Es el color evocador del verano y del sol, con lo cual, cuando se está triste o se añora el verano, la presencia del narciso, de la begonia, del hibisco o de la orquídea de oncidium pueden ayudar a levantar el ánimo asi como el Girasol.

El azul es un color fresco, relajante. Es el color del cielo y el mar pero también del lirio del Nilo o la Campanula y el Iris.

El rosa, color femenino por excelencia, calma los nervios, por lo que, el clavel de la fragancia, el lirio o la azalea resultan regalos muy adecuados para personas nerviosas.

Y por último, está el verde, el color de la naturaleza y símbolo de la ecología. Es idóneo para mitigar tensiones y relajarse. Éste es el color de las hiedras, las palmas, la dracaena y todo tipo de follajes.

Las flores simbolizan la expresión anímica de la naturaleza humana. Dependiendo de la cultura, éstas pueden representar diferentes cualidades de las personas, según su especie. Pero hay quienes llegan más lejos y afirman que «la flor nos conduce a la sensibilización del alma, a la sabiduría universal. Aquél que pierde la sensibilidad de asombrarse con la belleza de una flor, deja morir su alma». Por lo tanto, se podría decir que las flores son la representación más digna de la eterna juventud: un espíritu joven nunca deja de sorprenderse con la belleza de una flor.

Desde los tiempos más remotos, las flores nos hablan, nos cuentan la historia de una vida, y sobre todo, nos cuentan la historia de nuestra vida. Unas veces nos hablarán de la amistad y el amor; y otras de la muerte, el desamor o la soledad. Sólo hay que saber escucharlas y saber interpretarlas.

Recuerden regalar flores por que al hacerlo hacemos feliz a quien se la regalamos

….una Flor un Sentimiento….

Hasta la próxima

Gabriela Sandoval Mendez

@srlgabriela

 

 

Anuncios