Etiquetas

, , , , , , , , , , ,

Mabon para niños

Se está acercando el momento en el que el Dios tiene que ir a visitar a una parte de su familia que está en La Otra Parte del Mundo (Inframundo, así quedaría explicada la muerte del Dios en Samhain). Como el Dios deja a la Diosa por una temporada, se pone algo triste pero, sabe que vendrá y le queda el consuelo del bebé que están esperando. Al irse el Sol, empieza a hacer más frío y las hojas de los árboles se caen, llega el otoño.

Para dar la bienvenida al Otoño, nos juntamos y celebramos dando gracias a la Diosa por lo bueno que nos ha dado. ¿Qué te ha dado a ti que te gustase agradecerle? (Aquí se podría hacer como un ritual infantil en el que se lleve al niño a un jardín o bosque, algo donde haya naturaleza y no seáis molestados. Allí, dejarle encender una vela y que entierre algo junto a un árbol como agradecimiento a la Diosa por las cosas que él crea que debe agradecer).

Se puede intentar que el niño recolecte unas hierbas o flores y busque, con nuestra ayuda sus nombres y algo sobre ellas. Un buen modo de iniciarle en el estudio de las hierbas y plantas, ¿no? Se le puede decir que coja flores, sin más y luego decirle: “Lo mismo que tienes un nombre ella debe tener uno”, si lo sabemos, se lo decimos, si no, le decís que tenéis que buscarlo. Con las características de la flor se puede crear una historia.

También podéis comprar algunas semillas y plantarlas en una maceta y que ese sea el regalo de Mabon para el niño, así, aprende también a cuidar de una planta y le ayuda a ser más responsable.

Si el niño forma parte del ritual, podríamos hacer o comprar una tarta de manzana y tener un tazón de nueces ya peladas.

Si no va a formar parte pero queréis introducirle en el ambiente ritual, se puede crear un círculo para él antes de nuestra celebración. Puede pintar cuatro piedras (amarilla/este; rojo/sur; azul/oeste; verde/norte) y colocarlas en vez de velas (por seguridad, que se pueden caer si se emociona y le da por saltar)… Si habéis ido al campo o al aire libre, intentad traer de allí bellotas, piñas de piño y ciprés… todo lo que el niño crea que quedará bien en su altar. Dejadle que lo decore él con frutas, nueces, hiedra, calabazas, maíz, manzanas, flores marrones y rojas… lo que a él le salga de dentro, es su altar a fin de cuentas. Regálale un pastel de calabazas o de manzana y que beba zumo de uva (o de melocotón y uva, si es muy fuerte).

Se puede hacer un banquete especial. Si le gusta la fruta, se puede poner en un frutero una especie de macedonia con sus frutas preferidas, uvas… y una crema de calabaza, algunas lentejas o garbanzos (legumbres que le gusten)… Quedaría bonito como decoración unas rosas de diversos colores (preferibles rojas y anaranjadas) y algunos pétalos esparcidos por la mesa. Si es una cena, iluminar con velas verdes y azules o naranjas y color Burdeos.

Si el niño tiene aguante o le hace ilusión, podríamos despertarle al alba para que salude al Sol y le desee un buen viaje. El cuerpo del Sol va a seguir ahí (lo va a ver cada mañana) pero su calor se va a La Otra Parte del Mundo

Fuente: 13Lunas

Anuncios