Etiquetas

, , , ,

Ante la conmoción surgida en los medios por los recientes acontecimientos, los cuales es solo una muestra de la interioridad colectiva, nos preguntamos por el aquí y el ahora que se ha mezclado con el pasado que se añora y el futuro que se teme. Cada uno de nosotros tiene la llave que nos liberta de cualquier evento imprevisto que va desde nuestro día día individual hasta la agrupación de personas queriendo volver a empezar.  Que es lo que viene? Levantarse del letargo de ver alrededor quien da el primer paso, porque ya hay muchos que lo están dando pero nadie lo sigue, se quedan esperando que camine una cuadra a ver si es factible seguirlo, pero el peso de la energía física no deja seguir. El susto a no tener los requerimientos básicos para la supervivencia ata y obligar a suplicar por algo que pertenece pero no se siente como nuestro. Esto no es solo para una comunidad o un país, es para todos, salido desde el pionero.

Ahora es el momento de abrirse, de volar, de abrir los brazos y contener en ellos a todo el Universo.  De fundirse con él y soltar, soltar las limitaciones autoimpuestas.  De reganar, de recuperar la unidad, la felicidad verdadera.  De soñar la realidad y permitirse colorearla con toda la belleza imaginable y más aún.  De amar, y amar, sólo amar. De regocijarse en el amor.  Ahora. Todo está en el ahora. Por eso es ahora.  Soltar las limitaciones es también soltar el tiempo.  Tu creación es instantánea, es ahora.  Como también, según lo decidas, es ahora tu aferramiento a la limitación.  No estamos abriendo juicio. Tienes total libertad de elección, y así ha sido y será siempre y  ahora.  ¿Cómo soltar el tiempo?  Afirmándolo con la certeza de que es posible.  Permitan que tu mente se familiarice con este concepto hasta que no  traiga más miedos ni dudas, hasta que la mente se relaje y acepte y crea.  Entonces, guiados por el profundo deseo de su alma, volaremos. La divinidad vuela siempre ahora con nosotros.  Con felicidad de estar en nuestra presencia.

Anuncios