energía
«Nuestro miedo más profundo no es que seamos
inadecuados. Nuestro miedo más profundo es que somos
poderosos más allá de cualquier medida. Es nuestra
luz, no nuestro lado oscuro lo que más nos da miedo.
Nos preguntamos a nosotros mismos: ¿quién soy yo para
ser brillante, bello, con talento y fabuloso? En
realidad, ¿Quién eres tú para no serlo? Eres un hijo
de Dios. El hecho de que juegues a ser insignificante
no le sirve de nada al mundo. No hay nada de iluminado
en encogerse para que la gente a tu alrededor no se
sienta insegura. Se supone que todos tenemos que
brillar, tal como lo hacen los niños. Hemos nacido
para manifestar la gloria del Dios que tenemos dentro.
Y no, esto no está sólo en algunos de nosotros: está
en todos. Y así cuando dejamos a nuestra luz brillar,
inconscientemente estamos dando permiso a otros para
hacer lo mismo. Y así cuando nos liberamos de nuestro
miedo, nuestra presencia automáticamente libera a
otros». Nelson Mandela

Nuestra alegría, nuestras ganas de hacer las cosas correctas, nuestra receptividad y capacidad de generar el menor daño posible a medida que nos vamos conociendo a nosotros mismos.

Si estamos en el camino de la observación es inevitable sucumbir ante la frustración que en muchos casos es origen de un cansancio físico y energético de nuestro sistema; y esto a su vez sucede por un actuar desde lo automático, desde lo que «tengo que hacer» más que lo que «siento». Es importante para estos tiempos retomar el contacto con nuestro ser ya que son tiempos de transición y cambios.

Si te detienes un rato, sólo un minuto para respirar, reflexionar y observas…y observas de verdad…profundamente; te das cuenta, o mejor; «sientes»en el presente que estamos viviendo; una ansiedad colectiva, un deseo de ir más deprisa sin motivos aparentes, una necesidad casi frenética de hacer cosas, de congestionamiento…y eso es reflejo no sólo de la saturación en la que se encuentra la mente de la masa pensante actual sino también del tráfico, del abarrotamiento en los centros comerciales, de la cantidad de personas «demandando atención» y poca capacidad de servicio y de «entrega sincera» por agotamiento o desidia…esto es una señal clara de embotamiento y esto ocurre porque el tiempo quizás esté también en transición, en transformación…

Los tiempos están cambiando, la visión está en otro punto de encaje, la realidad se está moviendo…todo en este planeta está teniendo una sutil pero también física reconstrucción. El planeta como entidad viva está pidiendo un ajuste para sostenerse y sostenernos, a todos los seres vivos…todos somos un «sistema viviente» funcionando en simbiosis, la Madre Tierra también y ella vela por todo lo que en ella habita como lo haría cualquier sistema interdependiente.

Si tan solo te permites estos minutos y reflexionas…si soñaras despierto y te imaginaras que no solo somos lo que creemos y que no solo somos lo que vivimos cada día, que hay mucha más inteligencia que la de nuestros cerebros, que todo posee una inteligencia, una consciencia que funciona en Red…como Internet pero Cósmico…entonces tu y yo seríamos partículas de toda esa inteligencia; neuronas de una Gran Mente..todas «colaborando» para que se mantenga la vida y el orden natural que todo conlleva…¿y si ya no te vieras a ti mismo como individuo sino como partícula de luz potente que completa esta aura magnética terrestre? y si salieras por unos segundos sólo de tu historia personal, de tu conocimiento experiencial basado solamente en tus vivencias y te «expandieras» hasta formar parte de toda esta Red que funciona en conjunto, igual que funciona tu cuerpo humano?

Y si logramos salirnos de la forma física que nos hace semejantes y valoramos la posibilidad de que hay cuerpos y registros de Vida igual de Respetables y Sintientes pero de diferentes formas o estructuras, sin que seamos capaces siquiera de imaginarnos que allí en eso que es tan distante de nuestro propio conocimiento habita lo que somos como totalidad?

.Muchas bendiciones.

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