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“El Universo es un Ser vivo con Leyes que lo autorregulan y le permiten renovarse, expandirse. El término “ser vivo” está relacionado con la palabra “memoria”. Las tradiciones orientales han llamado Anales Akashicos a esa memoria.

Anales, Registros. Constituyen una reserva inmensa, incontable, sorprendente, riquísima. Una verdadera “base de datos” que abarca todo el pasado del universo, desde el principio de los tiempos. El Universo tiene su registro akashico. Lo tiene cada galaxia, cada planeta, cada país. Lo tiene cada ser humano.

Y en ello no hay un misterio ni milagro ni magia alguna. Se trata de una simple lógica a la que nuestra inteligencia y tal vez, nuestra limitada apertura de conciencia, no tienen aún completo acceso.

Sin embargo, hay personas que vienen con el don, con el talento de acceder naturalmente a esos registros. Nacieron especialmente dotadas. Hay también quienes mediante técnicas muy sencillas, pero acompañadas de un trabajo profundo de auto maestría, fabrican la llave que abre esa puerta. En ambos casos, el lector no entra a esa fabulosa “base de datos”, como si fuera una biblioteca cualquiera.

Exige un estado interno particular, donde predomina el espíritu de servicio y la ausencia de voluntad egótica. Y supone “una autorización superior” de quienes custodian el umbral.

El Akasha, en sánscrito, es el archivo de todas las experiencias del alma: pasado presente y futuro, (teniendo en cuenta que el tiempo y el espacio son simbolismo de la tercera dimensión que no atañen al Alma).

Es el registro del viaje del alma, desde su comienzo y contiene todas las posibilidades de su desarrollo futuro. Para comprender más profundamente el Registro Akáshico debemos remitirnos a la filosofía Kármica, al Plano Superior (Monádico y Búdhico), al Tribunal Kármico y saber la verdadera razón por la cual estamos encarnados aquí y ahora.

Se desprende una chispa de luz de la gran Fuente Universal y va a elegir descender al plano físico con una misión específica, sumada a la de repolarizar los aspectos negativos de personalidad.

A través de las distintas vidas vamos experimentando las virtudes de la espiritualidad sobre lo físico, hasta que así logramos dominar la materia y ponerla a nuestro servicio y que no sea al revés.

Todos estos ir y venir de las distintas vidas quedan registrados en el libro de la vida o Registros Akáshicos; pero por una cuestión de autoconservación el ser borra su memoria para no terminar autodestruyéndose con recuerdos quizás no muy buenos ni santos; razón por la cual este registro guarda muy celosamente dicha información.

A través de la cual el Tribunal Kármico (formado por Maestros Ascendidos de Luz que cuidan el cumplimiento de las leyes cósmicas por Amor), son los que ordenan nuestras vidas futuras.

En esta Esencia Primordial (AKASHA, en sánscrito) está el archivo de los planes y/o lecciones que has elegido, Y la forma de cómo se desarrollará todo esto que en tu entorno. Siempre se respetará tu libre albedrío, cuando cometas modificaciones por tu personalidad, en ese desarrollo.

Fuente: Sandra Rocío Ardila

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