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-Vemos sobre la marcha, seguro que es una tontería. No se preocupe, con un poco de pegamento lo arreglamos.
Respuesta de un plomero a una mujer a la que se le inundó toda la casa.

1. Mejor malo conocido que bueno por conocer: falso

Cada día días te levantas y haces lo urgente, pero no haces lo importante. Cada mañana piensas en lo que tienes que hacer durante la jornada, pero tal vez te olvides de ti, que eres lo más importante.
¿Cuánto tiempo hace que no te preparas un buen desayuno? ¿que no lees un buen libro? ¿que no vas al cine o comes un buen asado? ¿Cuánto hace que no accionas hacia lo que proyectas desde hace tanto tiempo?
Y al otro día, ¿qué haces?: te vuelves a levantar, vuelves a hacer lo urgente y nuevamente tú no quedas incluido en los planes. ¿Dónde quedaron tus sueños, tus metas? ¿cuál es el beneficio de vivir a expensas de las demandas ajenas, de satisfacerlas sin separar tiempo para lo que realmente es importante?

Una de las cosas que hemos perdido, en esa bendita urgencia por cumplir con lo que se nos pide a diario, es el hábito de apartar el tiempo que necesitamos para capacitarnos y mejorar continuamente. Piensa que si hoy no estás creciendo, estás decreciendo.

Tal vez, cuando te recibiste, estabas lleno de sueños y de proyectos, pero luego te sumergiste en la vorágine diaria y todo aquello que tenías planificado comenzó a borronearse.

Entonces te llenaste de miedos y de inseguridades y te paralizaste. Sin darte cuenta, te subiste al tren y seguiste a la manada y hoy corres y vas hacia donde todos van, sin ver que muchos van hacia la nada o simplemente, hacia el lugar donde todo está en calma, pero nada pasa.

Es el paisaje del conformismo, de los eternos letargos e infinitos sueños donde el vacío se hace cada vez más grande y las ilusiones se desvanecen. Es por eso que no tienes respuestas o que siempre alcanzas los mismos resultados.

Paul Meyer decía: “El noventa por ciento de los que fracasan no han sido derrotados sino que en realidad; ellos han renunciado.”

¿Tienes miedo de arriesgar y perder? No importa, enfréntalo y avanza igual. El temor es parte de nuestra naturaleza. Desde el génesis, el principio de todo, el hombre sintió temor ante lo desconocido. Hasta los que alcanzaron el éxito, en algún momento, también han sentido temor. La diferencia es que esa emoción no los detuvo ni los paralizó.

El temor dificulta aún más la situación. Montaigne escribió: “Lo que más temo es el temor.” Y es este miedo el que muchas veces nos hace claudicar, abandonar sin presentarle pelea a cada situación. Lo que hay que hacer es decidirse a levantarse de la mediocridad y a avanzar “a pesar de”; en el camino encontrarás las herramientas para volver a empezar cada vez que lo necesites.

El cirujano inglés Lloyd-Jones expresa en su libro ”Depresión Espiritual, Sus causas y su cura”: “La mayor ”Más instructivos son los errores de las grandes inteligencias que las verdades de los ingenios mediocres.” Arturo Graf

Parte de la infelicidad que sientes en tu vida se debe al hecho de que te estás escuchando a ti mismo, en lugar de hablarte a ti mismo”. Necesitamos vernos realmente como somos y no como nos imaginamos ser.

2. No te resignes a ser uno más del montón

Tal vez hoy estés en un puesto que no te interesa, pero que ocupaste porque en su momento no tenías alternativa y necesitabas trabajar sí o sí; quizá cuando quisiste tomar un seminario o empezar una carrera no se dieron las condiciones para que pudieras hacerlo.
Hoy pasaron los años y piensas que ya es tarde, que estás grande, que estás cansado, que no tienes tiempo. Todas son excusas que te limitan a ir por más, por mucho más.

Así es como nos acostumbramos a sobrevivir sin arriesgarnos a pensar en lo nuevo, en lo mejor y en lo excelente que está a nuestro alcance si nos atrevemos a romper con viejos ritos, costumbres y paradigmas obsoletos.

Los seres humanos tendemos a conformarnos y a aferramos a lo conocido por miedo a perder lo que ya hemos conseguido. Einstein citaba: “El mundo que hemos fabricado como resultado del nivel de pensamiento que hemos utilizado hasta ahora crea problemas que no podemos solucionar con el mismo nivel de pensamiento en el que los creamos.”

Hoy nos enfrentamos a la mejora continua: están al alcance de nuestras manos técnicas, herramientas, seminarios, cursos y especialidades que podrían optimizar y mejorar al ciento por ciento la calidad de los resultados que estamos obteniendo. Todo está a nuestra disposición. Si existen consultorías que podrían efectivizar al máximo nuestro rendimiento, ¿por qué no tomarlas? ¡No desperdicies esta oportunidad!

Carlos Zais cita: “Los ejecutivos de recursos humanos reciben cada semana docenas de llamadas telefónicas de individuos y de compañías que ofrecen un nuevo enfoque. Con tanta sabiduría a nuestra disposición, ¿por qué no estamos más satisfechos y somos más eficaces?”

Pero resulta ser que cuando revisamos nuestra historia nos damos cuenta de que nos hemos detenido en un estanque, y de que esa quietud no es la situación propicia para la productividad, la acción y los resultados extraordinarios.

Ubícate en medio de esa revisión correctiva para dejar atrás lo obsoleto, lo que te detiene, y avanza hacia lo que sí te dará nuevos resultados. No fuimos creados para vivir en medio de la insatisfacción y el stress continuo, ni sumidos en la depresión o frustración; todo lo contrario: disponemos de potencial, fuerzas y energía para cuestionar los imposibles y meternos en un mundo en el que, para los que tienen fe, nada es imposible. Refutemos nuestras propias creencias y modifiquemos el contexto en el cual nos movemos. En 1961, John F. Kennedy habló frente al Congreso y dijo: “Antes de que termine esta década, esta nación debe comprometerse con la meta de poner a un hombre en la luna y lograr que regrese sano y salvo a la tierra.”

Lo declaró y lo logró, y si él lo hizo, tú también puedes hacerlo. Los cambios podrán suscitarse a partir de que consigas dar un giro de 360 grados, de que rompas con los paradigmas y elimines los imposibles. Decídelo y muévete para alcanzarlo.

3. ¿Para qué más? Así estamos bien

¿En qué estás ocupando la mayor parte de tu tiempo? ¿en lo que realmente es trascendente e importante o en aquellos detalles que te detienen y retrasan tus objetivos? ¿Cuáles son aquellas creencias que hoy todavía te frenan y no te permiten avanzar a tiempo récord?

“El cambio es una puerta que sólo puede abrirse desde dentro.”
Terry Neill

¿Podrán ser el desánimo, el desengaño, la ausencia de un mentor en tu vida o en tus relaciones, el perfeccionismo, los falsos patrones culturales o la mediocridad en la que muchos viven inmersos?

La mediocridad, la chatura y el letargo son contagiosos, como cualquier otro de los síntomas de los que hemos hablado. Pereza, falta de estímulo, pérdida de sueños y de visión han llevado a muchos a conformarse con una vida monótona, pero claro, sin sobresaltos. Para ellos, lo importante es llegar a fin de mes, y eso no está mal, pero tengo que decirte que estás perdiéndote lo inesperado y lo extraordinario que puede alcanzarte.

Te levantas, cumples con la rutina diaria, vas al trabajo o a la universidad, cumples el horario laboral fijado, tomas el subte o el medio de transporte que uses y vuelves a tu casa; si eres mujer, seguramente te ocupas de los niños, y si no, como la mayoría de los hombres, preguntas qué es lo que hay para comer, prendes la televisión, comes… y a dormir. Y así pasan tus días, inmersos en una red vacía donde el estímulo, los sueños, los éxitos y lo trascendental no tienen lugar.

En esa misma rutina y monotonía, nuestras relaciones se terminan o se reducen y con ellas las posibilidades de abrirnos a un mundo lleno de desafíos y de riesgos, pero también de éxitos y beneficios que nos están esperando.
¿Quién no se encontró alguna vez con un compañero en el trabajo que le dijo:
• ¿Para qué te vas a esforzar? ¿por lo que te pagan?
• ¿No conoces el artículo 22? Te corresponden dos días por mudanza,  tres por limpieza, dos por fumigación
• ¿No te afiliaste al sindicato? Yo hago paro siempre, no sé si soy de tal o cual gremio, pero yo paro igual.

“Los espíritus mediocres condenan generalmente todo aquello que no está a su alcance.” Francois Alexandre, duque de la Rochefoucauld-Liancourt

• No te esfuerces más! Total la plata se la llevan ellos
•Tengo a alguien para presentarte, dile a tu mujer que tienes mucho trabajo. ¿Qué te va a pasar por una vez?
O un compañero en la universidad o en la escuela que te dijo:
• ¿Para qué vas a estudiar más, si con 4 te eximes?
• Conozco a alguien que nos puede conseguir el título.
• No te preocupes, yo sé de alguien, que apenas tengamos el título, nos hace entrar.

Mediocridad, mediocridad, mediocridad. Todo esto hace referencia a relaciones interpersonales con calidad menos cero, a mandatos imperativos o explícitos que rigen nuestras conductas y nos hacen errar el blanco. Vives en el eterno letargo, sin hacerle mal a nadie, sólo a ti mismo.

Nuestra mente graba todo lo que se nos dice, pero también todo lo que no se nos dice, se llena de vacíos; y así es como vivimos, o mejor dicho “sobrevivimos”, con creencias erróneas que asumimos e incorporamos como verdaderas.

Limitarse es una manera de morir, de decrecer, de aplastarse y de sumergirse en una monotonía y en una rutina que no tiene desafíos ni éxito. Unirte a gente mediocre es unirte a gente tóxica, sin darte cuenta de que el aire enviciado entra por tus poros, por la dermis, y te enferma. Tal vez muchas veces te preguntaste: “¿Por qué algunos alcanzan el éxito y su nombre es reconocido en las naciones y otros pasan desapercibidos aún dentro de sus propios límites?”.

“El milagro no es que hagamos un determinado trabajo, sino que estemos contentos de hacerlo” decía Teresa de Calcuta.

“Se ha hecho una virtud de la moderación para limitar la ambición de los grandes hombres y consolar a los mediocres de su poca suerte y escaso mérito.” Mi respuesta es que mientras unos se conforman con lo que alcanzaron, los “exitosos” se dispusieron a correr la milla extra, a trabajar no para su jefe, sino para su propio aprendizaje, y se perfeccionaron para que, una vez preparados, pudieran ser promovidos a un nuevo nivel de liderazgo y de éxito.

Thomas Watson, el fundador de IBM decía: “Si quiere usted alcanzar la excelencia, puede lograrlo hoy mismo. A partir de este segundo, no haga ningún trabajo que no sea excelente.”

4. Relaciones, conexiones, en fin: resultados
¿Con quién estás caminando hoy? ¿con quién estás compartiendo tus almuerzos, tus salidas, tu tiempo? De la calidad de las relaciones que establezcamos dependerá directamente el nivel de éxito que experimentemos.

El escritor Tom Peters nos da la siguiente estadística: “48 semanas de trabajo al año dan, quitando fiestas, 225 oportunidades para establecer relaciones al mediodía. Sería inteligente por su parte que calculase su porcentaje de éxitos poniendo como denominador 225 (o 450: el desayuno es un mercado en alza).

Aunque tenga que tomar un antiácido o acudir más al gimnasio, no desperdicie la oportunidad que representan estas comidas.” Muchos de los esfuerzos y las energías de que disponemos para encarar un proyecto se derrumbarán si nos aliamos a personas inadecuadas o tóxicas. Habrá quienes se propondrán amargarte la vida y estarán quienes te serán tus mentores y te ayudarán a subir un escalón más. ¡No te atesa la mediocridad, no pactes con nadie, sólo con ti mismo!

“Los títulos diferencian a los mediocres, embarazan a los superiores y son desprestigiados por los inferiores.” George Bernard Shaw

“Los seres más mediocres pueden ser grandes sólo por lo que destruyen. André Maurois

Desafía tus relaciones: ¿quiénes te estuvieron acompañando hasta hoy?
• ¿Avanzaste?
• ¿Te estancaste?
• ¿Qué logros adquiriste?
• ¿Ganaste oportunidades o perdiste beneficios que ya habías adquirido?
El balance: ¿es positivo o negativo?
Por años nos dispusimos a sobrevivir, nos subimos ala máquina todos los días y desde allí avanzamos sin discernir la calidad de relaciones que a diario íbamos estableciendo y el efecto que estas mismas producían.
¿Cuántas veces establecimos pactos, sociedades o convenios que a diario nos paralizaron?

Charles Handy dice: “No todo el mundo va a optar por experimentar con su propia vida. Es demasiado arriesgado. Resulta triste, porque entonces estarnos condenados a vivir en cajas que nosotros mismos nos hemos fabricado o que hemos permitido que otros fabriquen para nosotros.”

Tal vez, las relaciones interpersonales que hoy tienes interfieren en el resultado de tus objetivos. Ésto no implica que las personas en cuestión tengan malas intenciones necesariamente, sino que llegaron a un tope y allí decidieron
quedarse, permanecer seguras y tranquilas en lugar de seguir soñando, pero recuerda: ¡esa no es nuestra naturaleza! Los científicos afirman que una persona media elabora al día setenta mil pensamientos; si decidiéramos ejecutar tan sólo uno o dos por día, ¿te imaginas los resultados que obtendríamos? Confía en tu instinto y no te detengas. Si te equivocaste, levántate y sigue.

Kevin Nelly cita: “Respeta tus errores. Un truco sólo da resultado durante cierto tiempo, hasta que todos los demás aprenden a hacerlo. Para avanzar se necesita un nuevo juego.”

“La vida es muy peligrosa. No por las personas que hacen el mal, sino por las que se sientan a ver lo que pasa.”
Albert Einstein

“Sólo una persona mediocre está siempre en su mejor momento.”
William Somerset Maugham

¿Qué decides ser hoy? ¿Un ganador o un mediocre, un conformista? Dependerá de ti. ¿Quiénes aceptarás que te acompañen en este nuevo proceso? Dependerá de ti. ¿Quiénes formarán parte de tu red de relaciones interpersonales? Dependerá de ti. En cualquier trabajo, “la diferencia entre ser grande o ser mediocre y miserable, estriba en poseer o no la imaginación y el entusiasmo para re-crearse uno mismo todos los días.”

Delante nuestro hay una gran tarea: transformar nuestra red de relaciones interpersonales, alejarnos de aquellos que son tóxicos y sumar a los que tienen una mente abierta al cambio, a la superación y a la mejora continua. Cuanto mayor sea tu red de relaciones, cuantas más personas conozcas, más poder e influencias irás acumulando a tu favor y servicio para todo lo que te propongas en la vida.

Tom Peters, nos enseña cómo mejorar y aumentar nuestra red de relaciones interpersonales con ciertos tips que atraerán beneficios para nuestros objetivos:
• Acuda a las fiestas
• No desperdicie una sola comida sin compañía: 48 semanas de trabajo al año dan, quitando fiestas, 225 oportunidades para establecer relaciones al mediodía
• Utilice el teléfono
• Estudie hasta el último extremo todo lo referente a sus relaciones
• Gane credibilidad “desde afuera hacia adentro” evitando así el politiqueo interno: hágase tan indispensable para los de afuera, que los de adentro no puedan atreverse a tocarle ni con guantes
• Gane credibilidad sobre el terreno
• Las personas huelen el compromiso personal (o la falta de él) desde una milla de distancia
• Devuelva las llamadas lo antes posible
• Vístase para ganar

Estás capacitado para revertir cualquier situación, romper con la mediocridad y ser el profesional, el hombre o la mujer exitosa que está dentro tuyo.
“A través de la historia, los cambios realmente fundamentales en las sociedades no han tenido lugar por imposición de los gobiernos ni como resultado de las batallas, sino a través del cambio de mentalidad, en ocasiones sólo un cambio ínfimo, de un gran número de personas.” (Harman 1998, viii). Y ese cambio, ¡puedes hacerlo tú!

5. ¡Es hora de levantarse!

Por años hemos aceptado todo cuanto se nos ha dicho como si se tratase de verdades absolutas, y en obediencia hemos rechazado lo que a “los otros” les funcionaba y los colocaba en lugares de poder y liderazgo.

Hoy, en una búsqueda de maximizar lo que hemos aprendido, sabemos que la verdad es aquella que nos lleva a los resultados extraordinarios, a estrategias que nos acercan a la meta y nos motivan a un compromiso de alcanzar mayores logros.

La lucha no es por alcanzar la razón, sino por mejorar nuestra calidad de vida. Podemos quebrar la mediocridad y el conformismo, ¡sí, disfrutar lo que hemos alcanzado! y luego ir por mucho más. Proponte nuevas metas y ¡cúmplelas!
• Haz todo con mayor calidad y eficiencia
• Sé puntual en tus reuniones y en todo lo que hagas
• Conviértete en tu propio jefe y quien evalúa tus resultados
• Cuida los detalles, incluido tu aseo personal
• No pierdas tiempo en tratar de demostrar tus opiniones
• Crea, renuévate cada día
• No sigas a la manada
• Mira el sueño completo, dibújate dentro de él mismo y no te detengas hasta alcanzarlo
• No seas perfeccionista, sé excelente
• No te corrompas

Cita Saul Alinsky: “El que teme a la corrupción, teme a la vida”. Lo que nos aconseja este hombre que forcemos los límites: “Cuando uno entra en la pelea con vigoroso entusiasmo es posible que viole las quisquillosas normas del poder establecido y provoque su cólera. (Dígame el nombre de un auténtico reformador que no haya estado en la cárcel. Yo no sé de ninguno).”
• Dale siempre una vuelta de tuerca a las circunstancias, pregúntate: ¿cómo lo haría tal? ¿y si yo también lo intentara así?
• Sé agradecido
• Sé responsable
• Pregúntate: ¿con qué lente estoy mirando mi vida?

“Nosotros no vemos las cosas tal y como son; las vemos tal y como somos nosotros”. Desde esta nueva posición, la visión que elaboremos de los hechos cambiará, podremos refutar lo que no nos sirve, y avanzar hacia lo nuevo. Desde este lugar, la mejor gente y las mejores relaciones se acercarán a tu vida.

Bernard Shaw decía: “Las personas siempre achacan la culpa de lo que son a las circunstancias. Yo no creo en las circunstancias. Los que salen adelante en este mundo son personas no conformistas, que buscan las circunstancias que ellos desean, y cuando no las encuentran, las crean.”

Tu ADN dice: nacido para triunfar. Hazte ver, no eres mediocre, ¡eres un campeón!

6. “Vamos por más.”

Aceptarnos a nosotros mismos nos posicionará como personas habilidosas. Y es esta misma aceptación la que mejorar continuamente. Aceptarse a uno mismo es felicitarse, cuidarse y respetarse. Todo lo que necesitas para triunfar está dentro tuyo. Tus emociones te pertenecen: dependerá de ti ser el generador de cada logro que alcances. Toma la determinación de ser el hombre o la mujer que quieres ser. No esperes que los otros cambien para que puedan acompañarte en el camino de tus sueños, comienza a moverte tú primero; si te siguen, ¡mejor!, de lo contrario nadie podrá robarte el placer y la felicidad que se siente al haber alcanzado todo lo que te propusiste por tus propios medios. Eres el dueño de tu mente, de tu cuerpo, de tus emociones, no el inquilino.

Renueva tu mirada interior y proyéctate a lo que quieres ser. John Milton expresó: “La mente tiene su propio lugar, y en sí misma puede convertir al infierno en cielo, o al cielo en infierno.” Genera cambios. Deja todo aquello que vienes haciendo y que hasta hoy no te dio resultados y ya no te sirve más.
Es tiempo de que comiences a darle valor a tu vida, a tu estima, a tus pasiones, a tus metas, a tus sueños. Los cambios los realizan las personas efectivas, audaces, y con mente exitosa. Poner límites a todo lo que nos frena no es una opción, es un derecho. Dentro tuyo hay un potencial y un poder que todavía ni tú sabes todo lo que es capaz de generar.

Ya es tiempo de hacer lo que hay que hacer, ya no es tiempo de preguntarse: ¿estará bien o estará mal? ¿que hago? ¿qué van a pensar de mí? No busques la seguridad ni la felicidad en fuente equivocadas o en el afuera. Comienza cada mañana por renunciar a la mediocridad, por darte importancia. Valorarte implica darte un lugar y colocar tus metas en el sitio de prioridad.

Es tiempo de nacer, de crecer y de triunfar. Tienes el potencial y la vida que necesitas para lograrlo, ¡no los desperdicies ni se lo regales a nadie! Y recuerda: la carrera es de los valientes, no de los mediocres. La vida la arrebatan los que se animan y le dan pelea.

Gente Tóxica: Bernardo Stamateas

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