Etiquetas

, , , , , , ,

El Sábado es día de descanso. El nombre de este día de la semana proviene del dios Saturno, originalmente bautizado Cronos por los griegos, quienes temían a esta deidad, símbolo del tiempo. Su historia mitológica está cargada de negatividad y oscuridad, ya que este dios castró a su padre, Urano, y más adelante, devoró a sus tres hijos, Júpiter, Neptuno y Plutón, por miedo a que alguno de ellos le matara para quitarle el trono.

En este día pasamos revista a la semana. Es un día de toma de conciencia y descanso. Saturno rige a los trabajadores ayudándoles a mantener una actitud concentrada y responsable durante largos períodos de tiempo. Sin las cualidades de Saturno, no habría científico que tuviera la suficiente paciencia y sentido del tiempo para llevar a cabo sus investigaciones, para recuperarse de sus fracasos, para asumir seriamente su trabajo.  Al reposar, prestamos atención al cuerpo físico y le damos el cuidado necesario para reponerlo para la labor de la semana siguiente.

Para orar, tu escogerás la hora del día, sitio, con quien realizarla, solo o acompañado. Encenderás una vela muy pequeña del color del día y luego de realizar la oración podrás apagarla si por razones de seguridad no puedes dejarla encendida.

Si por otras razones, no puedes utilizar la vela, harás la oración visualizando el color que se indica. Lo importante es no dejar pasar el día sin realizar la conexión. Este ejercicio tomará solo unos minutos, pero el resultado durará por siempre.

Enciende una vela color Verde y di:

«¡Oh, Espíritu Santo, alma de mi alma, yo te adoro, ilumíname, guíame, consuela mi cuerpo cansado, y fortifícame para recuperarme y encontrarme bien. Dime qué debo hacer, dame tus órdenes, te prometo someterme a todo lo que quieras de mí, aceptaré todo lo que tú me permitas que yo haga o que me suceda. Solamente te pido un gran favor, mejorar mi estado físico y encontrarme con una buena salud. Si lo logro, podré ayudarme a mí mismo y a las personas que me rodean. Sólo te reclamo que me des tu voluntad. Te doy las gracias, Espíritu Santo, por haber escuchado mi humilde petición! Amén».

CUBRETE DE PENSAMIENTOS DE BUENA SALUD, VITALIDAD Y PAZ.

Anuncios