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@KaremBarratt

Como ya muchos sabrán, el mes de noviembre esta “sabrocito” como diría mi papá, entre Mercurio retrogrado, el eclipse de sol y, lo que sentimos muchos neo-paganos, una extensión de las energías de Samhain y su proceso de soltar, renovar y transformar. En mis meditaciones, el mensaje que estoy recibiendo es que este debe ser un mes “hacia adentro” en donde no solo terminamos de descartar lo innecesario, si no que nos abrimos gentilmente a la inspiración para el 2013.

A veces estamos tan seguros y decididos de saber lo que queremos para el futuro que no nos abrimos a los mensajes y sugerencias del universo que quizás no están mostrando caminos, opciones y maneras de hacer y percibir las cosas que no se nos habían ocurrido antes. Lo importante de este periodo de  ensueño y gestación es no aferrarse a nada. Hay que dejar que las ideas e imágenes vengan como lo hacen las olas cuando la mar está en calma. La época de preparación, de  planeamiento, de trazar metas especificas es para después, en diciembre. Ahora es solo recibir, sin juzgar. Para ellos te presento la siguiente visualización que te permita abrirte a este caldo de cultivo de posibilidades.

Para esta visualización necesitarás una caja, como de zapatos. Como a mi gustan las cosas bonita, sugiero que la decores de manera mágica o mística. También necesitaras un par de velas, incienso suave, música instrumental relajante, papel, lápiz y una cobijita ligera.

Encuentra un lugar bien cómodo en que puedas recostarte, incluso quizás mecerte, como una hamaca. Enciende las velas y el incienso suave y  envuélvete en la mantita. Apaga la luz y solo ilumínate con la luz de las velas. Pon la música instrumental a un volumen bajo. Ten el lápiz y papel a la mano.

Ahora respira. Siente el aire entrar por las fosas, pasar por la garganta y llenar tus pulmones. Exhala suavemente, terminando la exhalación con un leve suspiro. Repite tres veces y cierra los ojos. Contrae tus pies y piernas. Ahora relájalos. Contrae tus muslos y glúteos. Relaja. Contrae tu estomago y pecho. Relaja. Contrae tu espalda y hombros. Relaja. Contrae tu cara. Relaja.

Imagina que estas en una cabaña de madera, de tipo europeo. Afuera nieva, es de noche y en el cielo claro las estrellas titilan intensamente, su brillo pareciéndose reflejar en la escarcha en los cristales de la ventana. Adentro, la habitación es cálida, acogedora, con colores tierra, ocres, verdes, rojos, marrones. Un fuego arde en el hogar. Estas sentando en una amplia butaca, cubierto por una frazada. Observas las brasas y tu mirada se pierde en el caldero guindado sobre ellas. Al principio parece un caldero normal, pero tú sabes que no lo es. Es el caldero de la Diosa, que no solo transmuta y regenera sino que  crea y da vida.

Poco a poco una bruma sale del caldero y sube hasta  el techo. El humo se convierte en imágenes, algunas inmóviles, otras proyectando una especie de película. Tú las observas con cuidado y curiosidad, pero de manera sumamente relajada. A veces escuchas palabras, una que otra oración, a veces un dialogo. Estas consciente que la Diosa te está ofreciendo posibilidades y te sientes sumamente agradecido, pero sin prisas ni desespero. Podrás regresar a este lugar de reposo y gestación cuantas veces sea necesaria para seguir abriéndote a las sugerencias del universo. Vuelve a ver las imágenes. Probablemente habrá una mas colorida, nítida o grande que las otras. Préstale atención. Igual haz con los sonidos: habrá uno o dos que son más claros, que parecen tener más sentido.

Es hora de regresar. Mentalmente da gracias por esta inspiración y respira profundamente. Al exhalar desaparecerá la ventana con su noche nevada. Respira otra vez. Ahora desaparece la habitación, solo quedando la chimenea. Respira una tercera vez. Ahora desaparece el fuego y el caldero. Abre los ojos.

Anota inmediatamente todas las ideas que te vengan a la cabeza. Cuando termines, colócalas en la caja de gestación. Repite esta visualización varias veces durante este mes. No debes revisar tus notas durante este mes, ni siquiera echarle una segunda ojeada –en serio. Al llegar Diciembre, saca tus notas y ve cuales ideas te llaman: entonces podrás dedicarte a planearlas, imaginarlas y comenzar a crearlas en el plano eterico dentro de la generosa energía de la Navidad y el Nuevo Año.

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