Etiquetas

, , , , , , , ,

Como les he contado en otros artículos el 31 de Noviembre las wiccas celebramos el fin de año wiccano, en el mismo nos ponemos en contacto con nuestros antepasados y le agradecemos su compañía, su guía y sabiduría durante el año que está por terminar.

Es el momento en que las brujas nos preparamos espiritualmente para el año que esta por comenzar, porque más que un fin significa en realidad la esperanza de un nuevo comienzo.

Durante éstas celebraciones nos despedimos de muchas cosas, en lo que llamamos el proceso de liberación y es un ritual muy hermoso y alegre en el cual dejamos libre y despedimos rencores, negatividad y todo aquello que nos impide el progreso y la evolución tanto espiritual como material.

Este ritual varia dependiendo de la linea o linaje al que la Wicca pertenezca, en mi caso que siempre realizamos una fiesta de Fin de Año el ritual lo hacemos en grupo, los invitados deben traer vino y frutas y la anfitriona (en este caso yo) coloca pastas secas dulces y saladas.

A parte de la decoración alusiva a Halloween se coloca envases llenos de diferentes granos tales como trigo, maíz, arroz (principalmente) y dependiendo del lugar en que me encuentre coloco granos típicos del lugar como frijoles blancos, rojos o negros, caraotas, girasol, etc. Puesto que deben ser guardados y cuidados celosamente durante el invierno y así garantizar una buena siembra y prosperidad una vez que el frío se retire. En realidad mientras más variedad de granos (la vida encapsulada) tengamos, más prosperidad estaremos garantizando para este nuevo ciclo.

La musica debe ser celta, irlandensa o cualquier otra que haga referencia a las costumbres celtas, de modo que los dioses y nuestros antepasados se sientan animados a venir a visitarnos y compartir nuestra celebración.

El caldero es la pieza principal de esta celebración puesto que es en el mismo donde se quemarán las papales donde escribiremos todo aquello de lo que nos vamos a despedir.

Artículos que necesitamos para el ritual:

Hojas Blancas, Bolígrafos negros, Incienso (el olor de su preferencia), Velas Blancas, Pétalos de flores y El Regalo de la Wicca.

Justo a la hora de las brujas cada invitado debe tener su copa de vino en la mano y se grita: «Le Olam», que significa Amén, y comenzamos a darnos bendiciones pero de forma personal por ejemplo al tío viajero le decimos: «Que el viento siempre sople a tu favor», al hermano con negocio propio le decimos: «Que las riquezas del final del arcoiris se estacione en tu negocio», a la abuela que siempre quiere ver a su familia le decimos: » Que en tu mesa nunca falte la familia y los buenos amigos» y así hasta que le hemos regalado a cada uno de los que esa noche nos acompaña una hermosa bendición.

Posteriormente se encienden las velas y se honra a los antepasados, puede hacerlo cualquiera de los integrantes, el que tenga mayor jerarquía o todos. Normalmente las primeras frases son de agradecimiento y después se les pide sabiduría y protección, aunque existen algunas oraciones al respecto siempre da mejor resultado aquellas palabras que nos salen del corazón.

Cada invitado debió haber escrito en esos pedazos de papel y con bolígrafo negro todas aquellas cosas de las que desea liberar y las debe tener cortadas cada una en pequeñas franjas para recitarlas es voz alta y lanzarlas dentro del caldero para que se quemen y así desaparezcan de nuestras vidas y de la faz de la tierra.

Durante este proceso se prenden muchas varitas de incienso para mantener el aire limpio, y cada integrante sostiene su vela en honor a sus antepasados.

Para finalizar la anfitriona (en este caso yo) prepara algún hechizo o pócima especial (poco común) la cual será rifada o los invitados deben ganarse en un concurso de baile, algún juego o a través de su ingenio.

Después de esto la celebración debe continuar, y cuidado con Dionicio el Dios del vino, los vicios y la locura!

Feliz fin año que logren erradicar todo aquello que les molesta en sus vidas!

Anuncios