Etiquetas

, , , , , , , , ,

Imagen

En medio de cantidades de sucesos tanto personales como externos, se hace necesario tomar un momento de nuestra vida y consentirnos. No podemos esperar que las situaciones cambien, que otras personas nos miren, etc. Vamos a empezar a hacerlo nosotros mismos, la única persona sobre la cual tienes absoluta disposición es sobre ti mismo, el resto te acompaña, forman parte de tu vida pero no son tu vida. Por tanto, da todos los pasos para mejorar tu entorno y ser útil pero antes hazlo primero contigo mismo. No puede dar lo que no tienes dentro de ti, suena a gastado y sin embargo, es tan vigente que merece la pena, intentarlo.

A continuación te doy pequeños pasos que al convertirlos en hábitos, genera verdaderos milagros que se expanden a tu alrededor.

Al despertar

Estira todo el cuerpo mientras realiza 7 respiraciones profundas.

Siente como tu cuerpo se llena de energía.

Al exhalar la séptima respiración expresa en voz alta alguna afirmación como ésta:

“Hoy será un día perfecto”

“Gracias le doy a mi Creador por regalarme un nuevo día”.

Ahora levántate contento, sonríe ante el espejo y decide que este día lo vas a crear como el más bello de tu vida”.

Al bañarte

Todas las cosas adquieren el poder que nosotros queremos darles con nuestra energía, así pues, cuando te prepares para tomar un baño, piensa que no solo limpiará tu cuerpo físico sino también tus pensamientos y emociones. Pon tu atención en el agua y di lo siguiente:

“Yo te bendigo y te doy el poder para que purifiques mi cuerpo, mis emociones y mis pensamientos”.

Disfruta del baño, el cual te proporcionará una sensación de bienestar, paz mental y equilibrio emocional. Al final, agradece el regalo y el uso del agua.

Al comer

La comida nos cae bien o mal dependiendo de los pensamientos y sentimientos que tenemos durante el acto de comer. Muchas personas comen enojadas o preocupadas y es como si se estuvieran envenenando o se están culpando de comer algo que les engorda y es como si se pelearan con el alimento.

Nuestra mente tiene el poder de transformar los sabores de los alimentos.

Cuando decimos que alguien tiene “buen sazón” es porque prepara los alimentos con alegría y pensamientos positivos.

Cuando algo está muy picoso preguntamos al que los preparó: “¿Estabas enojado?”.

Algo muy sencillo que se puede hacer siempre que comamos, es bendecir los alimentos mentalmente.

Si puedes hacer un ritual y tanto más elaborado, puedes realizar el que sigue:

Frota tus manos por unos momentos y proyecta las palmas de las manos hacia la comida, con la intención de purificar, limpiar y armonizar sus vibraciones con las nuestras, de tal manera que se integre a nosotros de forma natural.

Pronuncia al mismo tiempo sobre los alimentos aquellas palabras del Maestro Jesús: “Este es mi cuerpo” y sobre los líquidos “Esta es mi sangre” permaneciendo breves segundos en contacto espiritual.

Puedes también realizar alguna oración que sea de tu agrado.

Al experimentarlo, notarás que tu comida realmente ha cambiado su sabor. Al terminar da gracias a Dios por los alimentos que se te han concedido.

Además de este pequeño ritual, deberás seguir un sistema de alimentación ordenado, no alimentos dañinos o destructivos, no excesos, etc.

Metas

Estando a solas piensa que quieres lograr en la vida. Haz una lista de metas que deseas lograr. Trata de escuchar, lo que realmente deseas y no lo que los demás quieren. Los consejos son valiosos, pero es necesario seguir a la voz de nuestro Ser Superior que te hará sentir y percibir realmente lo que es mejor para ti.

Comienza a trabajar con metas inmediatas, lo cual fortificará tu confianza al ver que se realizan. Las metas van cambiando, por lo tanto revísalas cada mes y vuelve a escribirlas.

No pierdes nada con intentarlo, al contrario hay mucho que ganar.

Anuncios