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Si no te estás llevando bien con una persona, o dicha persona pareciera tener el don de sacarte de tus casillas, este ritual puede abrir las puertas a la paz. Mezcla la tradición hawaiana del Ho’oponopono con la tecnica de doble empatía y un poquito de magia blanca.

Para este ritual necesitarás:

  • Sal, preferiblemente marina
  • Tiza, si tienes acceso a un patio o una cartulina grande (lo suficiente como para que te puedas parar sobre ella y dar unos cuantos pasos) y marcador azul o morado
  • Una vela morada en un candelabro o plato
  • Agua endulzada con miel o azúcar morena
  • Hojas secas de sabia o incienso de esta hierba
  • Pétalos de flores amarillas (amistad)

 

Procedimiento:

Date un baño de agua con sal, preferiblemente en una bañera. Si no tienes una, date un baño de pies, dejando caer el agua por las piernas. Respira profundo y siente como el agua va limpiando las energías negativas de tu cuerpo. Sécate y vístete con ropa limpia, preferiblemente blanca o de colores claros.

Toma unos minutos para respirar profundo. Ahora pide a tu versión de la Divinidad que te guie en este ritual y te oriente sobre las personas con las que debes hacer las paces. Preferiblemente no deben ser más de tres por ritual.

Elige el lugar en donde vas a trabajar. Quema las hojas de savia en una olla y pasa el humo por el área,  viendo en tu imaginación como el poder de  la savia purifica las energías del lugar. Repite tres veces: que la pureza de este humo sagrado saque lo obscuro y traiga a la luz. Luz, solo luz, en mi área de trabajo. Luz solo luz trae el humo sagrado. Luz solo luz, conmigo, en lo que siento, en lo que pienso y en lo que hago.

Ahora, dibuja en el suelo con la tiza  un gran rectángulo. Divídelo en dos con una línea. En una columna escribe los nombres de las personas con las que tienes problemas, en forma vertical. En la otra escribe tu nombre, tantas veces como personas tengas en la otra columna y en frente de cada nombe. Si no tienes acceso a patio, haz esto en la cartulina con el marcador.

Descalza, párate sobre el primer nombre. Piensa en la persona y trata de identificarte con él o ella. ¿Qué clase de vida crees que ha tenido? ¿Qué lo ha hecho a actuar de la manera en que actúa contigo? Recuerda que estás viendo el mundo desde su perspectiva. Es irrelevante si las razones que vienen a ti son las que esa persona tiene. Ahora desde esta posición, mira a tu nombre, respira profundo y di: “Lo siento, por favor perdóname, gracias, te amo”. Dilo pausadamente, tratando de sentir las emociones.

Ahora párate en tu nombre, que está enfrente al de la persona que acabas de de visualizar. Respira profundo y pregúntate: ¿porque habrías de crear en tu realidad a esta persona y a sus actitudes? ¿Qué en esta relación refleja algo tuyo que no quieres admitir y que lecciones puedes aprender de ella?

Mira el nombre de la persona desde esta posición y di de nuevo: “lo siento, por favor perdóname, gracias, te amo.”

Repite el proceso con las otras personas de la columna.

Ahora rocía el recuadro/cartulina con el agua endulzada. Di, “llamo a pureza y a la dulzura de esta agua para que limpie y endulce estas relaciones.” Repite tres veces.

Riega los pétalos de flores amarillas en la línea que divide a las dos columnas. Visualiza el tipo de relación que te gustaría tener con estas personas. No tiene que ser necesariamente de fuerte amistad, pero sí de paz y respeto mutuo. Mientras riegas las flores, repite 3 veces: “que la alegría de estas flores traigan paz y armonía entre estos nombres.”

Ahora coloca la vela morada en el centro del recuadro. Enciéndala mientras meditáis en el poder de transmutación del color morado, que cambia todo lo negativo a positivo. Observa la llama por unos momentos y di tu oración favorita. Termina diciendo, “Así lo he dicho y así será, en estas relaciones vibrara la paz” Deja que la llama se consuma y después limpia/borra el área.

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