Etiquetas

, , , ,

De las  espiritualidades neo-paganas, el Druidismo es la que, a primera vista, menos importancia le da a la magia ritualista. Cuando los Druidas reconstruccioncitas del siglo 18 decidieron revivir la tradición, las artes mágicas no fueron el primer objetivo a lograr en sus mentes. Hijos de la Revolución Industrial  por un lado, y herederos de las guerras de la Cristiandad por el otro,  los nuevos druidas buscaban un regreso a la naturaleza, tanto en el plano físico como espiritual, para llenar el vacío que la religión dogmatica y la ciencia materialista parecía haber dejado. En busca de una tercera vía, tomaron lo poco que se sabía de los Druidas de la Antigüedad y fraguaron una nueva espiritualidad natural –sin pensar que la magia eventualmente seria parte de ella.

 

En esos momentos, la magia en si también estaba en decadencia. Los grandes logros en el campo de estar artes que se habían alcanzado en el Renacimiento con Paracelso, Cornelio Agripa y Bruno Giordano parecían haber quedado enterrado en uno que otro libro polvoriento. La revolución científica había convertido este conocimiento en superstición y había dictado que el Universo no era más que un mecanismo muerto girando por inercia en un vacio infinito. Aunque algunos de los fundadores del Renacimiento Druida tenían conocimientos de la magia antigua, nada indica que esta jugara un papel en la creación de Druidismo. No fue hasta el resurgir del ocultismo del siglo 19 que las magia comenzó a hacer sus pininos en el movimiento Druida y tomo casi un siglo para que cobrar relevancia. Incluso hoy en día, alguna de las ordenes druidas más conservadoras se rehúsan a practicar la magia.

 

Sin embargo, en parte por lo que se sabe de los antiguos Druidas y en parte porque la magia refleja los principios básicos del druidismo, esta ha encontrado su nicho en esta religión. Los principios druidas y la magia reconocen una sutil conexión que teje y une al cosmos; ambos reconoce que las personas somos con-creadoras de nuestro destinos y nos movemos (y afectamos) patrones de existencia; y ambos entiende al mundo natural (incluyéndonos) como manifestaciones de una Energía/Espíritu Universal.

 

Aun así, la magia juego un papel menos relevante en el druidismo que, digamos, la Wicca. Las practicas básicas del druidismo se centran en vivir en armonía con Madre Natura, rituales para celebrar las estaciones y ciclos naturales; meditación para descubrir los secretos de nuestra propia naturaleza y aunque la magia se combina bien con todas estas prácticas, no puede sustituirlas. Tampoco es la magia algo obligatorio en el camino del druida, pues este tiene varias opciones. Para algunos, es el camino de la poesía, la música, la adivinación, la sanación, la geometría sagrada, el estudio de los parajes sagrados, entre otros. Esto le da una inclusividad al Druidismo que otras espiritualidades no tienen. Para el que siente el llamado a un camino que ayude a sanar la división entre la humanidad y la naturaleza y curar la ceguera que impide ver que somos uno con la Tierra viviente, pero no tiene a la magia ritualista como fuerte vocación, el Druidismo le ofrece otras alternativas de crecimiento y expresión espiritual.

(fuente: John Michael Greer, El Manual del Druida)

Anuncios