Etiquetas

, , , , ,

La Estrella es una de las cartas más hermosas del Tarot y es difícil conseguir una versión de la misma que no sea estéticamente agradable. Representa el principio universal de la autoestima y la auto-confianza: ambas en la dosis justa para mantener el equilibrio interno. La figura, usualmente femenina, que mira bien hacia la estrella o al reflejo de la misma en el agua, nos habla de tener confianza en nuestra sabiduría interior, lo que a su vez te permita dejar brillar la luz de tu verdadero Ser. La Estrella nos recuerda que cuando seguimos al guía interno vemos las cosas con mayor claridad. Y he aquí una palabra clave: guía. Piensa en la estrella de Belén; o en las constelaciones que guiaron a marineros en la oscuridad por milenios. Astrológicamente hablando, muchos asocian esta carta al símbolo de Acuario, quien a su vez representa el pensamiento creativo e innovador. Como instrumento de meditación, la Estrella es un arquetipo que nos recuerda que somos un portal de de Luz  a través de cual se manifiesta la Divinidad.

Meditación:

(Nota: puedes grabar esta meditación si eso te ayuda a visualizar mejor)

  • Respira profundo tres veces. Permite que el aire llene tu abdomen al inhalar y al exhalar termina con un leve soplido.
  • Recorre mentalmente tu cuerpo, de los pies a la cabeza. Puedes tensar y relajar los músculos a medida que haces el recorrido.
  • Estudia la carta de la Estrella. No solo presta atención a la figura principal, si no también a los detalles.
  • Cierra los ojos y visualiza la carta. Imagina que estas en el paraje de la misma. ¿Qué oyes, ves, hueles y sientes? ¿Puedes sentir uno de tus pies en el agua? ¿Puedes sentir la firmeza de la tierra en el otro pie? ¿Es la noche fresca o cálida? Mira hacia arriba. Imagina una refulgente estrella, casi tan grande como la luna. Disfruta de su belleza. Imagina que un haz de luz cae desde ella hasta a ti. ¿Qué preguntas le harías? Hazlas. Ve de nuevo a la Estrella. En su centro hay un rostro reflejado: es el tuyo. La Estrella y tú son una y en ti existe toda la creatividad, certeza, esperanza, belleza y conexión divina que existe en ella. Imagina ahora tu rostro y ve en el centro de tu frente una pequeña estrella. Acepta mas allá de toda duda que esta siempre ahí. Cuando te asalte la inseguridad sobre ti misma, tócala suavemente, para recordarte esta verdad. En tu imaginación, ve ahora la carta sostenida en tu mano. Respira profundamente dos veces y exhala con la boca abierta. Abre los ojos.

Lleva una copia de la carta contigo; ponla en el espejo; tenla al lado de la cama. Estúdiala concienzudamente y anota las ideas que vengan a ti. Hazle preguntas y anota (sin analizar demasiado) las respuestas que vengan a ti. Cuando necesites de un toque extra de confianza, imagina a la estrella en tu frente brillando como un gran diamante. Recuerda que ella también simboliza la esperanza: úsala cuando sientas que las cosas se están poniendo difíciles como recuerdo que cuando Dios cierra una puerta, abre una ventana (la Estrella también es creatividad, así que piensa lateralmente.) Igualmente, cuando sientas que necesitas conectarte con la Divinidad, no necesariamente para pedir, si no solo para  descansar en ella, piensa en la estrella y úsala como portal. Y en esos días que no te sientes tan atractiva/o, vete en el espejo e imagina a la estrella bañándote con su luz.

Anuncios